domingo, febrero 19, 2012

Psicología Aplicada a la Astronáutica



He encontrado un artículo en The Psychologist sobre astronáutica que me ha ayudado a comprender mejor cómo la ciencia trabaja. Me sorprende ver que según el artículo, los psicólogos de la NASA no sólo no tienen conocimientos para proporcionar psicoterapia a los astronautas en sus misiones, sino que tampoco tienen ningún plan en contratar a aquéllos que saben del tema. Está claro que los psicólogos contratados no son clínicos y temen perder el control o el trabajo si viene alguien que sepa más que ellos. Es risible ver que incluso no mencionan el rol de un clinico en una tripulación. Está claro que no saben nada de medicina ni de psicología clinica. Dice Walt Sipes uno de los afortunados en trabajar como psicólogo en la NASA que los astronautas son gente sana, pero ¿cómo explica entonces que haya habido que abortar misiones debido a problemas de salud mental? Está claro que el señor Sipes no sabe nada de salud mental, ni quiere saber. Parece que más bien se preocupan por labores más específicas como ergonomía y teoría de las decisiones o sobre la percepción en caso de emergencias. Todos estos campos son más apropiados para un psicólogo industrial o incluso experimental. Pero ignorar al psicólogo clínico en situaciones de este tipo conlleva un gran riesgo. Muchas misiones se abortan y cuando se informan a los medios de comunicación lo que ha pasado, se publican razones que no son psicológicas, sin embargo, los que están cerca de la NASA, ESA y otras agencias saben que el factor humano es lo que ha fallado. Por ejemplo, la vuelta temprana de la misión rusa, Salyut 7 en 1985, se debió a factores psicológicos. La línea oficial fue problemas de apendicitis...nada se dijo sobre depresión, aunque al final los astronautas confesaron el tema más tarde. 

Otro aspecto ridículo que veo en este artículo es cuando el autor Dr Jarrett describe las dificultades existentes en tripulaciones con astronautas de varias nacionalidades y describe únicamente a los rusos como generadores de problemas. Los americanos son siempre los buenos. Parece mentira que una publicación como esta se muestra tal grado de prejuicio. Asímismo, el ejemplo que he dado del Salyut 7 es el único dado por el artículo y no se mencionan fallos similares por parte de la NASA... Esto sugiere una gran incapacidad para reconocer errores y limitaciones. 

Por último, es de algún modo reconfortante ver que los problemas que genera el poder afectan a todo el mundo y en cualquier circumstancia. No sólo los políticos andaluces y españoles son un desastre. Nadie que tiene poder quiere abandonarlo y dejar entrar a los psicólogos en la astronáutica es dejar un espacio de poder a gentes que pueden tener un gran peso estratégico en las decisiones. Esto ocurre típicamente en el ejército también, donde los puestos donde más se necesitan psicólogos están ocupados por personal sin conocimiento alguno de principios psicológicos. La psicología sigue siendo considerada peligrosa y se le tiene miedo. Resulta paradójico que esto sea así en el siglo XXI. Estos prejuicios seguramente nos llevarán a grandes errores y tragedias ya que la globalización permite el efecto dominó a gran escala. Si la mente, que es el instrumento científico más importante que el humano tiene, no se somete a escrutinio jamás podremos hablar de ciencia. De hecho, la ciencia todavía no ha nacido.

Referencias: Christian Jarret, New Horizons, en The Psychologist, Diciembre 2008, vol 21, numero 12, páginas 1018-21