jueves, julio 02, 2009




El Molino del Corcho
Una Experiencia en el Medio Rural Andaluz

Cada lugar de este planeta ofrece algo singular y hermoso. Cada nación, comarca y pueblo nos regala sus costumbres, idiosincracia y su forma de ver el mundo. Andalucía, aunque llena de tópicos y exotismo, está falta de gente consciente de su valor como un espacio privilegiado por su historia y trayectoria cultural para vivir la vida y para el autoconocimiento. Por suerte, hay lugares como la Sierra Norte de Sevilla, donde hay 'andaluces de luz', que están ayudando a devolver a nuestra tierra y al mundo aquellas cosas que aunque materiales reflejan un mundo espiritual profundo. He tenido la suerte de encontrar este lugar por pura casualidad al hacer una visita relámpago a Sevilla, y me gustaría compartir este tesoro andaluz con todos vosotros.

Octavio y Luisa nos impresionan con su hospitalidad en el 'Molino del Corcho', un alojamiento rural en el corazón de la Sierra Sevillana dotado de infraestructura ecológica y rodeado de un marco natural incomparable. Sólamente a una hora del aeropuerto de Sevilla, y con una estación de tren a 400m de la finca. Estas conexiones, el acceso por carretera y sus precios más que económicos hacen de este privilegiado lugar un paraje al alcance de cualquiera, incluyendo familias con niños. La finca pertenece al municipio de Cazalla de la Sierra, población famosa por sus conocidos licores y digestivos.

El nombre de esta finca evoca la frescura del agua y la espesura del bosque andaluz. Octavio y Luisa, no sólo gestionan dicho espacio sino que también ofrecen otros servicios especiales ya que poseen formación terapéutica en Terapia Gestalt. Su Molino está abierto a la retirada espiritual, meditación y ofrece talleres de trabajo emocional para grupos e individuos. En este sentido el Molino del Corcho constituye así un espacio de actividades psicológicas que se complementa perfectamente con las posibilidades que tiene para realizar actividades al aire libre (i.e. parapente, senderismo, mountainbike, interpretación de la naturaleza, búsqueda de setas en el monte, degustación de productos locales y exploración de la gastronomía de la comarca).