lunes, enero 04, 2010


Desposeídos en el Siglo XXI

Escribo estos pensamientos un poco atizado por el crudo invierno y la actitud zombie que me rodea aquí en Essex. La forma en la que la gente se relaciona profesionalmente en el sistema nacional de salud es algo patética. No hay ocasiones para comer juntos, todo es frío y distante. La gente en el trabajo se la ve intimidada, acobardada y deseando de ponerse enfermo para no tener que venir al trabajo. Hay un sentimiento de 'no poseer' el lugar, de no tener las facultades ni la responsabilidad para hacer el trabajo. Todo ha sido sustraído con las nuevas formas de gestionar los recursos humanos. Ahora los clínicos carecen de una oficina propia, y todo el mundo se siente bajo escrutinio constante. Esto genera una actitud defensiva y deprimente. Ya no se trata de ayudar al usuario de los servicios, sino ser capaz de rellenar los papeles necesarios para parecer que uno está haciendo su trabajo. Cada vez se pasa menos tiempo viendo a los clientes y más en absurdas reuniones que son sobre todo un lavado de cerebro. Quizás estos mítines como los llaman aquí son parte de la liturgia de una nueva religión. La religión de los 'desalmados'. Se nos sustrae nuestro sentido de autonomía, y por tanto nuestra alma en el sentido moderno de la palabra. Nos alienamos y nos transformamos en zombies obedientes que al estar muertos no comunicamos sino que consumimos y también somos consumidos. Este es el futuro al que la sociedad anglo-americana nos quiere llevar. Espero que el resto del mundo tire por otro camino.