miércoles, junio 27, 2007


Ser Andaluz, un Privilegio


Ser Andaluz es como viajar a hombros de gigantes. El mundo tiene más sentido. La misma Tierra parece más redonda y hermosa a hombros de gigantes. Hay una larga fila de mujeres y hombres Andaluces que han luchado por el progreso de nuestra sociedad y de la humanidad entera. Es un orgullo Ser Andaluz. Es asombroso a veces ver que algún que otro andaluz rehuye de su identidad. Rehuir de nuestra identidad no es un fenómeno raro. Muchas personas que sufren por causas psicológicas, lo hacen debido a trastornos relacionados con su identidad.


Desde hace mucho tiempo se nos ha venido intimidando y se nos ha intentado hacer sentir pequeños, invisibles y ridículos. Pero esa época ya se acabó. Nos ha costado mucho esfuerzo a todos llegar hasta aquí. Este arduo camino se ha hecho con vicisitudes y dudas. Pero, ¿no es así la vida de una persona?. Aquellos que están ciertos de todo reducen sus posibilidades de aprendizaje y de conocimiento. Sentirse a veces inseguro no es malo. Incluso puede ayudarnos a reforzar nuestra identidad como personas. Así es como yo me dí cuenta de que había un Andaluz dentro de mí, que intentaba abrirse paso a través del encorsetamiento español. Nunca me sentí contento de ser español. Para ser un español de segunda, prefiero no serlo.


Hay una historia muy larga de abusos que explican porqué los Andaluces están a la cola de la españolidad. Se nos dice que olvidemos lo que pasó hace quinientos años. Ya intentamos olvidarlo, pero los españoles nos lo recuerdan cada día cuando vemos las estadísticas. Ser joven, andaluz y mujer son los tres rasgos del típico ciudadano en paro dentro del Estado Español. ¿Se necesitan más evidencias?


Las raíces y el poder Andaluz son tan enormes que se nos ha intentado desmembrar. Si Andalucía poseyera sus territorios históricos dominaríamos políticamente a España. Como eso no puede ser, los españoles amputaron de Andalucía diversas 'provincias' para empequeñecernos y disgregarnos. La historia de disgregación y desintegración ha tenido facetas sociales, pero como vemos también geopolíticas. Ser Andaluz es un orgullo. Y a Andalucía la queremos entera, no hecha pedazos. No tengamos miedo a ser Andaluces, que no nos den más miedo los abusos y los pillajes de los poderosos. Andalucía Una.

Las Raíces Sociales del Fenómeno Andaluz

La mayor parte de nosotros pasa casi toda su vida perteneciendo a un grupo de personas, el cual asimismo pertenece a una organización más amplia o a una institución. Todos tenemos familia, amigos o relaciones laborales que nos atan a diferentes grupos humanos e instituciones. En este cuaderno de bitácora exploramos las implicaciones que tiene el pensar que los grupos humanos que constituyen Andalucía como una Nación, no son sólo una entidad observable. Andalucía como pueblo posee una entidad y una dinámica inconsciente comparable a la que se describe en el psicoanálisis cuando hablamos de individuos.

Desde hace tiempo muchos estudiosos han coincidido en observar que la interacción entre dinámicas conscientes e inconscientes en grupos humanos es un hecho. Las fuerzas sociales que han conformado lo que conocemos hoy día como Andalucía han sido fuerzas conscientes e inconscientes. Los sistemas sociales pueden ser estudiados asumiendo que se comportan como sistemas con presente, pasado y futuro.

Uno de los temas que las perspectivas psicosociales y psicoanalíticas coinciden en describir es el solapamiento entre funciones estructurales e inconscientes en los grupos humanos. Creemos que el trabajar a nivel individual para desarrollar y perfeccionar la conciencia Andaluza no es suficiente. El desarrollar individualmente la capacidad de autoconciencia no es suficiente para crear las condiciones en las cuales esta sensibilidad pueda ser utilizada con fines políticos. La perspectiva de grupo tampoco es suficiente por sí sola. Lo vemos evidenciado en las tremendas dificultades de los partidos nacionalistas andaluces para ganar terreno en el tejido social andaluz. La carencia de una perspectiva global en los nacionalistas andaluces hace que fallen consecutivamente elección tras elección. Si unimos ambas perspectivas, los psicosocial y lo individual entonces forjaremos un modelo bidimensional que permita un cambio estructural en Andalucía.

Después de la desorganización social producida por la progresiva penetración de Castilla y sus Aliados en el Mundo Andaluz, el reconstruir nuestro País es una misión compleja. Ayudar a reconstruir nuestro Mundo equivale a repoblar un erial o tratar psicológicamente a exsoldados de combate. En el psiquismo del andaluz medio puede que predomine el miedo y la desconfianza. Por eso los partidos nacionalistas pierden más votos más rápidamente que lo que debieran. Cada fallo político (i.e. infructuosas alianzas para beneficiar intereses personales y no del pueblo) supone una enorme pérdida de confianza sobre la supervivencia de nuestros valores.

Creo que es mejor ir despacio y abocar por un progresivo crecimiento de la ciudadanía Andaluza. De nada sirven las revoluciones abruptas. Un cambio progresivo y bien entendido no necesita la quema de iglesias ni de bombas en Madrid. Al Andalus volverá, pero no por vía de las armas. La mejor arma es comprender nuestra situación y formar un bloque unitario. Somos Andaluces allí donde estemos. Promocionamos todo lo Andaluz allí donde estemos. Nos sentimos protegidos y seguros por los valores Andaluces. Nadie puede batirnos en este campo. Las profundas raíces sociales de Andalucía nos ayudarán a desarrollarnos como las encinas. Despacio pero bien. Ha habido incendios devastadores, sequías horribles. Pero las raíces siguen ahí. Esperando la menor oportunidad para lanzar un enorme árbol protector hacia el cielo. Entender el inconsciente Andaluz es tan importante como conocer nuestra Historia o saber de política, si queremos cambiar nuestra sociedad.

domingo, junio 24, 2007


¿Quiénes somos los Andaluces?



¿Quiénes son aquellos que inventaron la agricultura, la ganadería, la industria metalúrgica, la apicultura? ¿Quiénes son los que ostentan la bandera más antigua de Europa? ¿Quiénes son los que protagonizan la mitología más antigua de todo Occidente? ¿Quiénes son?



¿Quiénes son los que pretenden no saber? ¿Quíenes son los que parecen sumirse en el despropósito? ¿Quiénes son los que se contentan con ser los bufones del reino? ¿Es esto un meandro más de nuestra historia?

¿De dónde venís Andaluces? ¿A dónde váis? ¿Qué extraño mal aqueja vuestras memorias? Dicen los psicólogos que el olvido es un fenómeno activo. No se puede olvidar así como así. En efecto, el olvido implica una acción o mecanismo específico para desactivar las huellas de la memoria. Se necesita recordar que algo no es importante para poder dejarlo a un lado. Parece entonces que entramos en un terreno farragoso cuando nos damos cuenta que el olvido puede ser una señal de aviso. Pues no se entiende bien porqué, al menos en un primer momento, el que para los andaluces olvidar tenga que ser algo más importante que recordar.

Pues no creo que más que olvidar, el problema de los andaluces fuera la demencia. Si fueramos dementes significaría que estaríamos al final de nuestra historia. ¿Es eso cierto?

Los pueblos que han sufrido y han sido explotados a veces tienen que olvidar. Pero, ¿han olvidado los judíos? Quizás sí. Todos los judíos sefardíes que no reconozcan a su verdadera tierra prometida, están olvidando. También olvidan los vencedores. Se olvidan de los crímenes y de los orígenes humildes. Todos olvidamos entonces.

¿Es entonces tarea de las generaciones jóvenes de andaluces seguir olvidando? ¿De seguir jaleando a los opresores? ¿De seguir lamiendo el trasero a los caciques? ¿De someterse a oligarquía y nobleza extranjera que estrangula a Andalucía? ¿Es tiempo de dejar a un lado quiénes somos? ¿Es momento de dejar que otros definan nuestra personalidad? ¿Es ésta la época en la que no importa lo que seamos o lo que dejemos de ser?

Andalucía es sabia. Andalucía sabe que el mundo da muchas vueltas, y que las cosas no pueden cambiarse en dos días. Pero de seguir olvidando, puede que aprendamos o que nos amaestren a olvidar con todas nuestras ganas. Para entonces podrán ponernos un espejo delante, y ya no apareceremos en él. Seremos como los servidores del Vampiro. Ese día seremos los más grandes olvidadores de Occidente. Los olvidadizos. A partir de ahí el resto del mundo realmente nos tomará como dementes.

miércoles, junio 20, 2007


¿Itálica, porqué te tienen así?

Yo que te ví por primera vez en una excursión de colegio, nunca te olvidé. Y siempre que te visité, me dí cuenta que pocos te querían como yo, Itálica.

Itálica, madre de Trajano y Adriano. Madre de todos los andaluces y de Inglaterra. Itálica, tú que ayudaste a civilizar Albión y a medio mundo, ¿porqué no se acuerdan de ti?. Te veo a medias, entre ruinas mal conservadas y tapada por la fea Santiponce.

Tengo que venir a Pompeya para acordarme de ti. ¿Cuánto me impresionó Pompeya? Mucho, pero tu me impresionas también. Tienes preciosos mosaicos y grandes avenidas como Pompeya. Tienes panaderías, bares y palacios. Y teniendo a Sevilla al lado, ¿porqué no te engalanan?.

Pompeya, aunque digan lo que digan, la encontraron hecha ruinas, como cualquier ciudad antigua. Ahora se invierte dinero y tiempo, en reconstruirla, en recrearla y es realmente hermoso. Pompeya eres la más bella ciudad antigua, conservada casi como fueras hace dos mil años. ¿Porqué tu hermana Itálica está tan abandonada?.

Hay una fundación para la conservación de Itálica, de la que Borbolla, el que fue presidente de la Junta de Andalucía, preside. ¿Qué es lo que estáis haciendo por Itálica?. Lo mismo que con el Carambolo y muchas otras ruinas. Olvidarlas.

En otros países, las ruinas se han convertido en un centro de reflexión. La historia trata del pasado con vistas al futuro. Las ruinas son un centro cultural y creativo, no un mero vertedero de piedras viejas. Pompeya, te conjuro a ti y a las almas que allí viven sepultadas para que ayudes a todas las ruinas de Andalucía, y nos des fuerzas para que podamos restaurar el Mundo Antiguo. Mundo que es la base de nuestro presente.

Pompeya, he visto tus calles, tus casas, tus pinturas y fuentes. He visto tus cadáveres enterrados por las cenizas del Vesubio, como congelados en el tiempo. Y yo mismo me he congelado de miedo. He apreciado cómo tus arqueólogos cuidan tus tesoros y con qué esmero te recuperan y con qué emoción los turistas te admiran. Itálica, madre Andaluza, ahora estás en las sombras. Los turistas pasan de largo sin verte, sin saludarte. Si estuvieras en Inglaterra serías la Ciudad Antigua más conocida del mundo. En Inglaterra hay dos asociaciones sin ánimo de lucro que restauran ruinas, y que tienen apoyo de millones de ciudadanos. Yo he pertenecido a una de ellas. El National Trust. Pero Itálica, tú estás en Andalucía. Itálica, te veneramos y te debemos un respeto. En nombre de Itálica y de todas las ruinas andaluzas, pido desde aquí una iniciativa para recrear y reactivar el interés por todas ellas, desde la primera hasta la última. Sin historia viviríamos como las cucarachas. Iríamos revoloteando de un sitio a otro sin saber porqué, golpeándonos contra las paredes y escondiéndonos de la luz. Seríamos como insectos, devorando todo a nuestro alrededor sin reparar en nada. ¡No somos insectos! ¡Viva la Historia!

¡Campania, ti amo!!

¿Sur de Italia?, ¿qué te puedo decir?. ¿Qué pudiera decir un andaluz del Sur de Italia?. No lo sé. Los últimos días de mi vida han pasado a través de una estela de luz llamada Campania. ¡Qué emociones!, ¡qué belleza!, ¡qué gentes!. Llegué a Ravello por la noche, conduciendo a ciegas desde Nápoles. Realmente no tuve ni tiempo de pensar con qué me iba a encontrar. Salí a trompicones del avión de EasyJet, y desde que pisé suelo sureño quedé como hipnotizado.

Dice un vecino mío y amigo, que es un profesor retirado de literatura inglesa, que hay escritores ingleses muy buenos. A él le gusta un tal Tolkien. Tolkien escribió el imaginativo El Señor de los Anillos. Dice que la historia ocurre en la Tierra Media. Supongo que mi querido amigo Leslie que tiene tan buenas palabras con escritores de su nacionalidad pero de cuestionable imaginación tiene que olvidar muchas cosas, o por lo menos ignorar muchas cosas para no contradecirse. Y es que como muchas veces pasa, los ingleses, como los castellanos, se apuntan puntos cuando no se lo merecen. Tolkien era sudafricano. Y Leslie nunca supo que la Tierra Media es el Mediterráneo hasta que un andaluz se lo dijo. Traigo esto a colación, porque no resulta extraño que a muchos intelectuales que no pertenecen a la esfera Mediterránea reproduzcan en sus libros ideas o aspectos de nuestro mundo, y que nos lo vendan como algo suyo o como algo original. A alguno le sonará estrambótico que traiga a colación un libro de fantasía para hablar de Campania. Pero insisto, la fantasía y la imaginación son producto del mundo real. El mismo D.H. Lawrence que escribió el muy controvertido libro El Amante de Lady Chatterley, lo tuvo que hacer en Campania. Lo que fue una historia provocativa para la sociedad británica de su época (principios del siglo XX) quizás no lo sería tanto para los de la Tierra Media. No hay que ser muy leído para saber de libros anteriores a la supuesta revolución Lawrenciana como el Decamerón o el Heptamerón. De hecho, al pasear por las calles de Ravello y de Amalfi tengo la sensación de que miles de intrigas y amores se suceden uno tras otro entre sus estrechas y sinuosas callejuelas empedradas.

Y es que una intriga me trajo a Campania. Una mujer que me desafió una noche en un pub llamado The White Hart, me esperaba en Ravello. Una mujer bella e inteligente. Me invitó a compartir su secreto. El secreto de su origen. Quería revelarme algo personal, quería revelarme parte de su historia. Yo fui a ciegas, casi sin saber a donde iba. Cuando llegué a Ravello supe porqué se iba a casar allí. Shahla, una mujer medio iraní, medio italiana se iba a casar con Gareth, un inglés afincado en Roma. El destino no nos ha separado aunque ni ya vivimos en el mismo país, ni estamos casados.

Ella sigue siendo muy amiga mía, y como a todos sus allegados nos regala con sus secretos y su magia. De modo que allí nos llevó. Al lugar donde nació su madre y donde ella misma recrearía el mito del eterno retorno. Campania, qué bella. Cuánto me recuerdas a Andalucía. Campania, llevas a Andalucía en tus ojos y en tu mirar. Y qué decir de tus pueblos y tus campos. Qué puedo decir de tus ruinas y tus recuerdos.

Pero también hay una Andalucía oscura en Campania. A través de tus calles he visto una Andalucía obsoleta, una Andalucía que daba por desaparecida. He visto tus calles y he visto mi tierra como fuera hace treinta años. ¿Qué pasa en el Sur de Italia?. He visto basuras sin recoger durante días. He visto calles sin asfaltar o sin aceras. He visto avenidas sin rotondas y sin semáforos. He visto pobreza. Qué dolor y qué pena. Ver sufrir a Campania es ver sufrir a Andalucía. La Italia del Norte debe ser hermana de España. Pero una hermana más envidiosa y despiadada. Castilla y España han sido más dulces con Andalucía con la democracia.

Campania, me despido de ti sintiéndolo mucho. Con dolor en el pecho. Con dolor de enamorado. Pero también con pena de verte así. Espero que prosperes y te cures. Los románticos no pueden salvarte. Han de salvarte tus gentes. Todavía hay mucho que luchar en la Tierra Media para poderla salvar del poder absoluto. ¡Campania ti amo!

viernes, mayo 25, 2007



La Cambiante Imagen de Andalucía

Una nación que se desarrolla a velocidad de crucero es nuestra Andalucía. Nuestra nación crece y se desarrolla, cambia a ritmo palpitante y no cesará de cambiar. Pienso ahora qué pensaría mi padre si pudiera ver todo lo que ha cambiado Andalucía desde que el pobre pasó a mejor vida (RIP, 1989).

No es extraño que Andalucía nos parezca entonces un lugar un poco incómodo de vivir en él en estos momentos. Nadie parece estar de acuerdo con nada. Los políticos se pelean, los vecinos discuten acaloradamente en las reuniones, las disputas maritales están a la orden del día, etc. Cualquiera diría que estamos cambiando para peor.

Sin embargo años interminables de tedio franquista fue el punto final de una larga trayectoria de experiencias políticas abusivas que tenían que explotar de alguna manera. Andalucía es un universo en expansión. Explotó a mediados de los años setenta, y su big bang se dejará oir por todos los rincones de la galaxia. La cambiante imagen de Andalucía después de una larguísima hibernación de 500 años parece como algo increíble. Hay que poner en contexto el caos que se vive en Andalucía en estos momentos. Necesitamos calmarnos y pensar un poco el porqué de tanto acaloramiento y desconfianza. La pluralidad política que una sociedad moderna necesita se tiene que basar en la pluralidad de ideas y de actitudes de los individuos. La agitación y cinismo que pesa en el ambiente se debe al miedo al cambio, y a la sensación de vivir pisando suelo inestable. Necesitamos andar mucho camino todavía para que Andalucía se consolide y el pueblo se acostumbre a vivir democráticamente.

Todavía no se respetan las colas en las paradas de autobús, hay largas listas de espera en los servicios de salud, el paro sigue sacudiendo a la juventud, los políticos corruptos campan a sus anchas, la ley es lenta y obsoleta, la producción industrial es baja y la actividad empresarial es tímida. Pese a todo hay signos de cambio, y de esperanza para una Andalucía mejor. Si pensamos en el legado de los últimos siglos, la cosa no podía ser mejor. Es ahora cuando tenemos la oportunidad de tomar las riendas de nuestro destino y no tener miedo al cambio.

Por otra parte las folclóricas incultas siguen siendo objeto de devoción tal y como son las imágenes religiosas, y la ignorancia se adora como a una diosa omnipotente. Todo esto es una pompa de jabón. La piel poco lustrosa de un gigante dormido. La lacra que nos ha minado nuestra autoconfianza es cada vez más una pátina más y más delgada y más arrugada, que está a punto de caerse. Estamos mudando de piel, estamos cambiando. Estamos creciendo.

¡Andalucía sigue cambiando!

sábado, mayo 19, 2007


Construir Andalucía es construir Iberia

Es falso el sentimiento de que el nacionalismo es una amenaza. Todas las naciones son nacionalistas. Las regiones periféricas de Europa bullen de naciones que no existían hace 150 años. Ha sido el colonialismo Europeo lo que ha conllevado a tantos pueblos a formarse políticamente como nación. Un claro y vecino ejemplo es el de las naciones islámicas. Es más bien lo contrario al miedo el sentimiento que domina a los que están en contra de que pequeñas naciones se formen y se alíen entre ellas. Sienten nostalgia por la pérdida de control sobre los pueblos que dominaban hace sólo unos años, pero no miedo.

Andalucía, que es un país muy antiguo, no se puede construir. Andalucía tiene que reconstruirse. Y reconstruir Andalucía es construir Iberia, construir Africa, construir América. Sin Andalucía no existe el mundo Occidental, ni América.

Integrar a Andalucía políticamente en Europa y en el mundo implica dar carta de naturaleza a una verdadera democratización del mundo. A una cooperación política y vertebración entre aquellos que detentan todo el poder y aquellos que quieren un trozo.

El aspecto fundamental que hace a Andalucía el sostén del mundo Occidental es que permitiría superar la ilusión de que un Estado Español o una Unión Europea pueden ser construidas al margen de sus ciudadanos. No es posible construir una sociedad civil europea que fuerce la agregación pasiva de los pueblos. Si existe una sociedad ‘ibérica’ o ‘europea’ será porque se nutra de la participación activa de pueblos con personalidad y capacidad para contribuir a un bien común. Es un completo error hacer énfasis en la necesidad de un Estado Central y una Periferia. Pensemos en el cuerpo humano. De un extremo a otro, el cuerpo humano está completamente articulado y oxigenado. Lo que pretenden aquellos que abogan por el centralismo es convertir a Europa en un muñeco de plástico sin capacidad sensorial en las extremidades y con total control en el cerebro.

Los que defienden a España piensan que su estrategia de unificación consiste en la humillación de la periferia. La domesticación de las provincias y el desarrollo de un mundo normalizado a base de un único criterio. Personalizar a España consiste entonces es despersonalizar sus regiones, deshermanarse de Portugal, cainizar a Marruecos. Despreciar a América. Los que defienden a Andalucía y a una Federación de Pueblos Ibéricos justifican su proyecto en afirmar la diversidad y convertirla en una marca de orgullo, en un producto a exportar. Afirmar Andalucía significa aceptar el resto del mundo. Los fundadores de España y de otros países imperialistas constituyeron sus estados como centros imperiales que deben de fagocitar todo lo que tienen alrededor. Una Andalucía libre necesita de un Portugal libre, un Marruecos libre, una Africa libre y una América libre. Promover la nacionalidad Andaluza significa aceptar valores universales y suministrar a otros pueblos la inspiración y la confianza para que ellos también generen sus propias personalidades y singularidades.

Andalucía como entidad política se configura sin la necesidad de un patriotismo que exija un pueblo delimitado y homogéneo y un enemigo exterior. El proyecto andaluz es un proyecto que abraza otros proyectos y es consciente de que el mundo está articulado y en contacto con nuestra realidad nacional. El proyecto de la nación andaluza es un impulso civilizador que fomentará no las fronteras geográficas sino las fronteras culturales, las fronteras ideológicas y de identidad. El mundo criollo de Andalucía fomentará la vida de frontera, como siempre lo ha sido. Andalucía promueve la transmisión, el movimiento y la dinamicidad. Andalucía es un mundo caleidoscópico un verdadero embrión fértil para el desarrollo de las sociedades.

El siglo XXI nos exige redefinir lo que es la ciudadanía, la nacionalidad y la democracia. La práctica de la ciudadanía se basa en el pensar lo que es el ser social, no en anquilosar al ser humano y a los pueblos, en conceptos teológicos y dogmáticos. La facultad humana de ver el mundo de diferentes formas, la capacidad de negociar y de creer en los demás tiene que utilizarse para crear un mundo nuevo que esté en consonancia con nuestra naturaleza dinámica. El que Andalucía exista hará reflejar que Iberia es un conjunto de personalidades civilizado y dispuesto a sembrar civilización.

jueves, mayo 17, 2007


Dejar de Colonizar las Mentes

Si en siglos anteriores Andalucia se definio por su capacidad de colonizar o su incapacidad para evitar ser colonizada, ahora Andalucia se enfrenta con un nuevo reto. Es quizas este nuevo milenio el momento propicio para que las naciones dialoguen y no se impongan unas a otras formas de vivir o pensar. Sin embargo este reto no es mas facil que los anteriores. Dejar de colonizar y empezar a hablar. Una tarea dura, porque exige dialogo.

Una de las razones por las que uno puede sentirse andaluz y no otra cosa es por la falta de dialogo que existe en el mundo. Los castellanos no hablan, ellos imponen. La palabra de mas uso en castellano es "no". Esta forma de vivir y de sentir se desarrolla a traves de todos los medios posibles. El deporte por ejemplo es una forma bastante tipica de contagiar la idea de que la mejor manera de relacionarse con otros es simplemente vencerles.

Andalucia ha sufrido mucho a consecuencia de las multiples humillaciones recibidas por Castilla y sus aliados pero ya es momento de dejar de ser victima y no reproducir el mal de la "Colonizacion". Para empezar, podriamos simplemente dejar de colonizar las mentes de los demas, y cuando hablaramos con otros dejaramos claro que lo que decimos es solamente nuestro punto de vista. Entonces entablariamos un verdadero dialogo.

Pero la dictadura, que es la mas reciente forma de monologo politico ha esculpido nuestro pensamiento hasta tal punto, que ni los mas fervientes defensores de la democracia pueden evitar la tentacion de pensar "que yo respeto a todos los demas mientras yo lleve la razon".

Andalucia se puede convertir en una franquicia del pensamiento liberal, y puede por extension intentar colonizar a sus vecinos pobres. Creo que debemos ser conscientes y no repetir la historia. Dejemos de colonizar a las gentes. Dejemos de colonizar la mente de los demas. Empecemos un verdadero dialogo con el projimo.

Andalucia sera libre cuando los andaluces podamos hablar abiertamente, y cuando seamos capaces de escucharnos unos a otros.

sábado, mayo 12, 2007


Un Nuevo Mundo


Que Andalucía haya sido un Nuevo Mundo a descubrir por los europeos durante los ultimos decenios puede ser cierto. Al mismo tiempo, Andalucía descubrió su propio Nuevo Mundo hace ya varios siglos allende los mares. Resulta difícil imaginar algo más profundo para la conciencia de un ser humano que el descubrimiento de un nuevo mundo. Volver atrás e imaginar a Andalucía ante el fin de sus días, invadida por las hordas de la Cristiandad. Era una época en la que el mundo conocido tenía límites definidos. Una época en la que Andalucía estaba cerca del precipicio. Del Fin. En aquellos días, pocas esperanzas quedaban entre aquellos que sobrevivieron el holocausto. Sin embargo, de forma inesperada, la suerte de Andalucía cambió de nuevo. Nos vimos ante la posibilidad de expandirnos de nuevo, de escapar, huir de los monasterios e iglesias oscuras, de romper las cadenas de una invasión traicionera. Nos lanzamos al océano y de pronto nos vimos perdidos entre bosques y ríos nunca vistos. Nos enamoramos de seres humanos nacidos en el Edén.


Quizás sea cierto que no nos hemos recuperado todavía de la invasión del Eje del mal, de aquellos aliados fanáticos que ambicionaban nuestra cultura y que la destruyeron como el cazador que para atrapar la belleza de su presa, tiene que aniquilarla. Quizás sea cierto también que no nos hayamos recuperado del descubrimiento del Nuevo Mundo. Pero poco se ha pensado cómo nos ha repercutido todos estos acontecimientos.

sábado, octubre 21, 2006


Ser andaluz es un estado de la mente

Como he dicho en mi anterior anotación, puede que Andalucía haya sido y sea fuente de inspiración, y siempre sea un lugar a descubrir. Sin embargo, Andalucía es ante todo una emoción, un estado de la mente. Andalucía se construye en las mentes antes que en cualquier otro lugar. Si queremos una Andalucía viva necesitamos cuidarla. Y si queremos cuidarla tenemos que cuidar nuestras mentes.

Yo creo que el mejor modo de cuidar la mente es cuidar la memoria y refrescarla. Sin duda esto es algo que muchos andaluces necesitan hacer. Para ello hace falta tiempo y esfuerzo. Leer sobre nuestra historia es vivificar nuestra memoria colectiva. Reconstruir nuestro pasado implica asumir una identidad, un lugar en el mundo. Es posible asumir múltiples identidades. Uno puede sentirse andaluz y bético, o andaluz y sevillista. Las diversas identidades no tienen porque ser exclusivas o fijas. Hoy podemos sentirnos más jóvenes o viejos, productivos o improductivos. Todo cambia día a día. Sin embargo, existen ciertos aspectos de nuestra identidad que hacen de telón de fondo, de manto protector. A mí me parece que ser andaluz es sin duda la forma más segura de conducirse por el mundo.

Er nota.

viernes, octubre 20, 2006


Andalucía en la Memoria Colectiva

Andalucía existe en la memoria colectiva de una manera especial. Nuestra amada tierra todavía es vista como un lugar peligrosamente atractivo y romántico. Muchos andaluces podrían sorprenderse de esa sea la imagen que emerge en todas las cabezas, pero la realidad es que eso es lo que contiene la memoria colectiva de las gentes. En el extranjero, nuestro país es visto como un vergel, un paraíso donde esconderse y experimentar sensaciones epicúreas.

Es muy posible que estas imágenes que flotan en el inconsciente colectivo fueran forjadas en el siglo XIX, cuando los viajeros del norte de Europa y Estados Unidos empezaban una nueva forma de explorar. Aquéllos eran hombres de clase media, "nuevos ricos", que sedientos de nuevos retos necesitaron "redescubrir" el mundo. A su paso se encontraron con Andalucía y la descubrieron. Nosotros fuimos los que los descubrimos a ellos, y los educamos y les dimos nombre. Pero de eso casi nos hemos olvidado. Sin embargo, bien es verdad que de tanto descubrir y explorar, los andaluces nos cansamos mucho, y decidimos dormir durante siglos y siglos. Mientras dormíamos, otros pueblos nos descubrieron yaciendo entre las montañas de las Alpujarras. Nos vieron como bellas durmientes bajo la sombra de las encinas de las dehesas del Guadalquivir, y quisieron pensar que habían descubierto un mundo nuevo. Ellos tenían razón. El niño descubrió a su madre. Pero la madre es el principio y el fin. Y eso es lo que es Andalucía para mí. Andalucía descubre y es descubierta. Andalucía es madre (y abuela) y es amante de sus exploradores. Pero, ¿Cómo debe ser Andalucía para los Andaluces?. A mi modo de ver, Andalucía como una buena amante debería ser muchas mujeres diferentes. Andalucía no puede quedarse estancada en el siglo XIX. Andalucía es mucho más que Carmen, mucho más que Chiquita la Piconera. Andalucía tiene que ser pintada una y otra vez, dibujada, esbozada. Andalucía es también una mujer nueva, una mujer madura, una mujer científica, una mujer moderna. Andalucía se renueva con cada soplo de inspiración de sus amantes. Y no puede ser de otra manera.

Er nota.

Cambridge, 20 de Octubre de 2006

Queridos amigos;

Estas son mis primeras anotaciones en este "cuaderno virtual" que he creado para compartir mis reflexiones con todos vosotros. Soy un andaluz que vive en Cambridge. Soy un hombre de mediana edad y mediana inteligencia y sin otra pretensión que conocer el mundo en que vivimos (y por tanto también concerme a mí mismo, ya que el "ser" es una entidad atada al mundo real) con las limitaciones que conlleva ser humano, y por tanto imperfecto, inconcluso. Pero es esa misma limitación la que podemos usar para conocer nuestro entorno. Esa precaria situación es la que ayuda a solucionar problemas y superar la adversidad. Nuestra grandeza como humanos reside en conocer nuestra fragilidad. Creo que esa vulnerabilidad está íntimamente conectada con nuestra identidad porque si sabemos lo que somos podemos dosificar nuestras fuerzas y saber arriesgar con prudencia. Por tanto, mi punto de referencia, mi punto de arranque, es lo andaluz que hay en mí. Ese andaluz de paso lento que llevo dentro es mi brújula, mi instinto, mi reloj y sobre todo mi corazón.

Me veo a mí mismo como un típico representante de "lo andaluz". No puedo verme como un "aspirante" a andaluz. Creo que eso no es algo inconcluso. Quizás puede que sea un aspirante a "caballero", pero ser lo que se dice ser, soy andaluz. Quisiera que este cuaderno tuviera como eje e inspiración "el hecho andaluz" y la "identidad andaluza". ¿Porqué centrarse en Andalucía cuando en realidad vivo lejos de mi tierra?. ¿Porqué pensar en Andalucía cuando para la mayoría del planeta, Andalucía sea sólo un remoto y exótico lugar?. Creo que ser andaluz significa ser explorador y aventurero. Creo que el andaluz se tiene que curtir en tierras lejanas, el andaluz se tiene que hacer caminando y explorando el mundo, como han hecho siempre nuestros antepasados. Sostengo la creencia de que si los pueblos que se desarrollaron entre el Eúfrates y el Tigris son los padres del mundo antiguo, Andalucía es la madre del mundo moderno. Andalucía es la madre de América y los andaluces son los navegantes y exploradores de este mundo nuevo.

Dado que el mundo moderno es complejo, cambiante y caleidoscópico puede que sea difícil pensar que Andalucía merezca semejante y tan privilegiado tratamiento. Pero como he dicho al principio, Andalucía es mi inspiración, mi musa. Dicen que los enamorados lo dan todo por su objeto amado. También se dice que la imaginación es un don que si se sabe usar, puede generar ideas y reflexiones profundas. De modo que aprovechando tan sabias palabras, me voy a lanzar y dar rienda suelta a mi imaginación y fantasear con mi amante secreta; Andalucía.

Andalucía, te debo mi vida, te lo debo todo. Pídeme lo que quieras. Un beso. Er nota.