domingo, junio 24, 2007


¿Quiénes somos los Andaluces?



¿Quiénes son aquellos que inventaron la agricultura, la ganadería, la industria metalúrgica, la apicultura? ¿Quiénes son los que ostentan la bandera más antigua de Europa? ¿Quiénes son los que protagonizan la mitología más antigua de todo Occidente? ¿Quiénes son?



¿Quiénes son los que pretenden no saber? ¿Quíenes son los que parecen sumirse en el despropósito? ¿Quiénes son los que se contentan con ser los bufones del reino? ¿Es esto un meandro más de nuestra historia?

¿De dónde venís Andaluces? ¿A dónde váis? ¿Qué extraño mal aqueja vuestras memorias? Dicen los psicólogos que el olvido es un fenómeno activo. No se puede olvidar así como así. En efecto, el olvido implica una acción o mecanismo específico para desactivar las huellas de la memoria. Se necesita recordar que algo no es importante para poder dejarlo a un lado. Parece entonces que entramos en un terreno farragoso cuando nos damos cuenta que el olvido puede ser una señal de aviso. Pues no se entiende bien porqué, al menos en un primer momento, el que para los andaluces olvidar tenga que ser algo más importante que recordar.

Pues no creo que más que olvidar, el problema de los andaluces fuera la demencia. Si fueramos dementes significaría que estaríamos al final de nuestra historia. ¿Es eso cierto?

Los pueblos que han sufrido y han sido explotados a veces tienen que olvidar. Pero, ¿han olvidado los judíos? Quizás sí. Todos los judíos sefardíes que no reconozcan a su verdadera tierra prometida, están olvidando. También olvidan los vencedores. Se olvidan de los crímenes y de los orígenes humildes. Todos olvidamos entonces.

¿Es entonces tarea de las generaciones jóvenes de andaluces seguir olvidando? ¿De seguir jaleando a los opresores? ¿De seguir lamiendo el trasero a los caciques? ¿De someterse a oligarquía y nobleza extranjera que estrangula a Andalucía? ¿Es tiempo de dejar a un lado quiénes somos? ¿Es momento de dejar que otros definan nuestra personalidad? ¿Es ésta la época en la que no importa lo que seamos o lo que dejemos de ser?

Andalucía es sabia. Andalucía sabe que el mundo da muchas vueltas, y que las cosas no pueden cambiarse en dos días. Pero de seguir olvidando, puede que aprendamos o que nos amaestren a olvidar con todas nuestras ganas. Para entonces podrán ponernos un espejo delante, y ya no apareceremos en él. Seremos como los servidores del Vampiro. Ese día seremos los más grandes olvidadores de Occidente. Los olvidadizos. A partir de ahí el resto del mundo realmente nos tomará como dementes.

2 comentarios:

Casanova dijo...

que yo sepa las dos banderas mas viejas de europa son la catalana y la danesa,pero a mí personalmente me importa un pito las banderas.Entre de casualidad y te estaba leyendo.Tb yo soy andaluz pero vivo en Milano,a Gran Bretaña no me iba ni harto de cerveza

er nota dijo...

Jajaja pues tienes razón. Yo tampoco me vendría. Lo malo es que ya es demasiado tarde.
En relación al tema de las banderas, al parecer es cierto el asunto. Akí tienes una gueb donde lo pone:
http://www.gratisweb.com/andalucia3/bandera.html