miércoles, junio 23, 2010


Sobre El Tiempo

Más allá de la inquietud por indagar sobre la paternidad de nuestra especie, del origen de nuestras diatribas y del lugar que ocupamos en el mundo, hay otro nivel o niveles existenciales.

La ansiedad es como una forma de inteligencia especializada en el concepto de catástrofe. Se multiplica al captar perspectiva y visión del horror. Y si horror es saber que el astro rey es el padre de todos nosotros, la ansiedad alcanza cotas inimaginables al reflexionar sobre la misma esencia del tiempo y del espacio desde un punto de vista psicológico. Al fin y al cabo, no es lo que queremos saber, sino cómo nos afecta a nosotros en particular. Cómo el conocimiento afecta al Self, al Ego y por extensión a todas las estructuras mentales.

¿Es el tiempo lineal o circular? ¿Es en todo caso discontínuo? ¿Es conceptualmente separable del espacio y las otras dimensiones físicas? Quizá sea como un espejo, o incluso una lámpara que nos permita ver nuestros pasos. Quizás el tiempo no es más que un artefacto producto de observar la naturaleza, una ilusión mental. En cualquier caso, hoy más que nunca el tiempo es muy importante. Parece que se mueve más rápido. La 'realidad' se ha vuelto más frenética con la llegada de la ciencia y la tecnología. Ahora vivimos en una especie de hiperrealidad donde el ser humano vive más cerca de los extremos (de lo microscópico, lo cuántico, lo cósmico) y a la vez más alejado de todo, de todos, de sí mismo. El espejo de la ciencia y la filosofía se hace cada vez más y más vívido, nos da más y más detalles de lo que nos rodea y no podemos ver a ojo desnudo. Nuestra conducta se hace cada vez más eficiente y a la vez más susceptible a la incertidumbre. Pero nuestra incontrolable voracidad por conocer nos transporta a múltiples opciones, dimensiones y ángulos nunca vistos. El tiempo se multiplica y ramifica a través de todas estas estructuras que como autopistas del conocimiento nos nutren cual si fueran redes vasculares. El tiempo se ha expandido, agrandado, estirado y multiplicado al ritmo del crecimiento de nuestros gigas, hertzios y niveles de consciencia. El tiempo vive en burbujas que se asemejan a las neuronas, las cuales se sabe existen conectadas a miles de células similares....quizás el tiempo es igual. Bienvenidos a la era de la cronoconsciencia.