viernes, abril 05, 2013

La Tormenta nos Hizo Hablar




Había tormenta y el edificio pareció perder el pulso por momentos después de que un sonado trueno descargara toda su furia sobre la tierra. La luz y todo lo que es eléctrico se vino a bajo tras unos segundos de confusión. La ajetreada vida y todo el hormigueo que caracteriza al centro de salud quedó como congelado. Las paredes eran como papel de fumar y debido a esto pude percibir el plañidero grito del compañero de la clínica de audiología: -¡Noooooooooo!- Había perdido todos los datos de sus pacientes. Yo también perdí algunos datos, pero ni tenía pacientes en la clínica en ese momento, ni me dio por manifestar mi reacción emocional de ninguna manera en particular. Sin embargo, su reacción me hizo como despertar dentro de mi propio microcosmos clínico. Me sentí atrapado y desconectado del mundo, simplemente por carecer de internet y de teléfono. Por tanto decidir salir de mi despacho, como para encontrar algún ser vivo. Abrí la puerta y ví que en la sala de espera había varias sombras de pacientes, muy pacientes. Parecían maniquíes en un ático abandonado.

Dado que nada se podía hacer y que todo quedó entre penumbras, fui a tientas hacia la recepción a preguntar sobre el incidente. El generador se había estropeado, me dijeron. Allí me encontré a uno de los médicos el cual dada la imposibilidad de trabajar pasó unos minutos conmigo. Me dijo que le encanta las series de crímenes que hacen perfiles psicológicos de los asesinos. Fuimos a tomar algo a la cocina y nos tropezamos con otros trabajadores que también tenían ganas de cháchara. Fue tan afable la conversación que me pregunté porqué estas dificultades tecnológicas no ocurren con más frecuencia. En verdad llevo meses aquí, y desde que empecé no había hablado con ningún compañero.

Al volver a mi oficina, ví salir al audiólogo que también trataba de orientarse en la oscuridad. Hablamos un rato y aproveché para preguntarle sobre su ciencia. Le inquirí sobre la pérdida de audición y me contestó lo siguiente: -la audición se empieza a perder desde el momento en que se nace, al parecer es el órgano que se desarrolla antes en el feto- Esta información me resultó espectacular. Después aseveró: -por eso se dice que es bueno ponerle música a las embarazadas- Yo le contesté que el sistema cognitivo no está nada de desarrollado en un feto, y es posible que el mismo oiga pero no "registre" nada. Como un buen científico, asintió y me sonrió. Tras unos minutos de conversación el compañero pareció poco a poco absorbido por sus preocupaciones y volvió a sus quehaceres. Yo me vi abocado a retornar a los míos a pesar de la falta de electricidad. Después de largo rato se hizo la luz y todo volvió a la normalidad.

Ojalá que siga lloviendo y que las tormentas nos hagan hablar alguna otra vez.