lunes, abril 08, 2013

Zurdo y Andaluz


De lo que no puede hablarse se considera tabú, y de lo que se habla de manera despectiva o que se infravalora no se reconoce estar haciendo un juicio de valor. Curiosamente, hoy día no se puede hablar de la homosexualidad sin tener algún cuidado en lo que se dice para no ofender, sin embargo, a los zurdos se nos sigue insultando sin ningún freno. Tampoco se valora si los zurdos tienen necesidades en el uso del espacio público y se nos considera todavía como gente con problemas. En el vocabulario seguimos utilizando la palabra "siniestro" para indicar algo perverso, tenebroso o desagradable, aunque claramente estemos hablando de lo izquierdo. Ni siquiera ha sido la misma "izquierda" política, una fuerza social capaz de doblegar este estigma, ya que ella misma se ha "derechizado".

En segundo lugar, y no menos importante, presento el concepto de Andaluz. Andaluz y Andalucía, palabras extrañas que nunca se pronuncian. Son tabú y difíciles de traer a la conversación. En las culturas europeas, hay palabras impronunciables que traen mal agüero o confusión. Estas palabras se evitan, son tabú. Se habla de España y de lo que no es España, pero nunca se habla de Andalucía. Ahora muchos Andaluces traen a colación este término por simple confrontación con otros pueblos íberos y no se dan cuenta que es el nacionalismo español el que nos enfrenta unos contra otros. También es verdad, que el nacionalismo español es complejo y puede que pluricéfalo. Pero para nosotros, no es San Jorge el que lucha contra el dragón, sino Al-Mansur. Y el dragón viene del Norte. Curiosamente, y como añadidura, desde Andalucía el resto del mundo antiguo está a la siniestra. Sin embargo, nosotros nunca lo hemos denostado, ¿cómo íbamos a hacer una cosa así?

Ser Zurdo y Andaluz tiene sus ventajas. El mundo se ve a través de un curioso prisma, un referente privilegiado. Desde aquí se ve lo inmanente o esencial y lo trascendente. También percibimos lo contradictorio como una realidad dialéctica y multidimensional. Pero hay que evitar estar entre sombras toda la vida, porque sino, creerán y creeremos estar difuntos.  

Si tengo que escoger entre ser ninguneado o estigmatizado, prefiero esto último. Al menos así tengo la posibilidad de existir de algún modo. Ojalá que cada vez hayan más Zurdos Andaluces y Andaluces Zurdos.