domingo, abril 08, 2012

Movimiento Partido Ibérico


Interesante propuesta. En tiempos de crisis la capacidad para unir fuerzas nos puede ofrecer oportunidades como nunca antes hemos tenido:

http://movimentopartidoiberico.com/es/nos.php

jueves, abril 05, 2012

Psicoterapia con Sordina


Aquellos eran los años en que fresco como una lechuga sufría la siega del país de la picaresca. Durante esos ‘entonces’ si me arrancaban pedazos de mí, me volvían a crecer como los cangrejos. Supongo que era el deseo de vivir.  'La vida', sin embargo, ya me daba indicios de que eso de ‘vivir’ no iba a ser mi destino si decidía continuar en aquella parte del mundo durante mucho más tiempo, pero de eso me dí cuenta poco a poco y tardé en reaccionar.

En una de esas instancias en las que yo me encontraba sin trabajo y con mucha actividad voluntaria que hacer (es decir toda la ‘vida’ de adulto de la cual tengo memoria antes de emigrar), me engañaba a mí mismo pensando que así ganaría experiencia, y que tras muchos cursos, formación y psicoterapia para los pobres y sin cobrar, encontraría un puesto como Dios manda. Hice cursos, gané experiencia y demás, pero nunca me sirvieron de nada. Tardé años en recuperarme del gran palo que sufrí debido a mi obstinada visión heroica de mi existencia.

Mi madre que es una psicóloga frustrada, hacía un sostenido esfuerzo por mantener mi autoestima con sus propios métodos, en lo que por entonces se conocía como una sociedad con niveles gigantescos de paro ‘estructural’. Quería ayudarme y claro, ella sabía que uno no puede ser un psicólogo de verdad sino tiene pacientes. Un día me dijo que después de haber hablado mucho con una de esas amigas que ella se echaba en sus salidas de tapitas con ‘el Calvo’, había decidido derivármela a mí,  a su Alter Ego, el Aprendiz de Psicólogo Clínico.

‘El Calvo’ era un viudo con un bigote estrellado en medio de su cara que hacía de compañero sentimental de mi madre, viuda también. El bigotudo y empedernido fumador, era un cínico y mediocre sujeto que parecía haber salido de una película de Alfredo Landa y que se entretenía gruñendo y poniendo falta a todo menos a lo más casposo y hortera de nuestra querida ciudad. Y como había que fastidiar y yo no coincidía en ningún modo con lo que él consideraba un modelo de ciudadano, me puse al alcance de su afilado pico, el cual estaba decorado con plumones amarilleados por la nicotina. Cada vez que me veía no podía evitar el tener que vomitarme encima con uno de sus excrementos mentales (como si de una lechuza se tratara) sobre lo absurdo de la profesión de Psicoterapeuta/Psicólogo Clínico. -¡Pero vamos a ver! ¿Cómo se puede curar a una persona hablando?- Yo me ahogaba de rabia con sus comentarios faltos de respeto y decoro. Ahora que soy más mayor y que el hombre pasó a mejor vida, ya tengo una respuesta para él. Como digo, yo soy muy lento. Al Calvo le hubiera dicho que:    –Hombre, curar no sé si se puede curar con palabras, pero ¡joder! me estás vacilando con las tuyas, así que si algún día tienes el interés en ser más cortés y sensato a lo mejor se te ocurre dejar de hacer daño con tu verborrea, porque sino voy a tener que elegir entre darte un mazazo en tu calva o acudir a un Psicólogo Clínico para que me cure de tu ponzoña, y la verdad es que la primera opción me tienta mucho- El pobre, ha tenido la suerte de desaparecer de este mundo a tiempo, para no tener que aguantar el desfogue de mi rabia tardía.

Volvamos al tema, que ya me estaba desviando. El caso es que tras su oferta de ayudar a una pobre mujer que sufría por el maltrato de su marido, yo muy puesto y profesional acepté la oferta de mi madre. Me acordé del señor Freud, y de las clases de psicoanálisis de la facultad. Sigmund Freud era un héroe. Al principio de su carrera había visto pacientes sin cobrarles un duro, y al final después de mucho esfuerzo se convirtió en el paradigma del Psicólogo Clínico.  También estaba el hecho de que mi madre había sido abusada por mi padre. Por tanto había una doble conexión. Doble motivo para ayudar, para continuar siendo un Quijote sin hidalguía. No me lo pensé mucho y concertamos una cita. Lo de la posibilidad de cobrar por la sesión se lo dejé al destino.

La señora parecía una dama de Elche, toda cubierta de joyas doradas con motivos religiosos. Tenía una expresión egregia, magnificada por la ‘permanente’ con la que su peluquera de barrio había decidido moldear su dañado cabello rubio de bote. Para resumir, el retrato que tenía enfrente daba unos aires de limpiadora de hospital venida a más. Yo la dejé hablar para que ganara confianza. Pero lo que pensé iba a ser una breve descripción introductoria de su problema se convirtió en una retahíla interminable e insufrible. Al principio tuve una gran compasión por ella. Su marido no le hablaba, no tenía ternura ni interés en ella. Decía que el hombre tenía una ‘personalidad doble’ cosa que yo nunca había escuchado, ni he visto en los veinte años que llevo dedicándome al oficio. Todo parecía dramático y era fácil empatizar con la doña, que sufría del abandono y ostracismo de su negligente marido. Pero para mi sorpresa, me fui dando cuenta que ella no reaccionaba a mis intentos de comunicar empatía, ni a mis esfuerzos por aclarar un determinado asunto, ni a nada parecido a un mínimo diálogo. Era como si yo fuera un cadáver al que ella tuviera que velar, un testigo pasivo de una crónica o monólogo que resumiera su vida con un Mario al que nunca pudo cantarle las cuatro verdades.

Ella seguía y seguía hablando, inundando la habitación con un mar de palabras vacías y la letanía de quejas y defectos que encontraba en su marido. Yo me sentía cada vez más anegado y con cada una de sus palabras me iba costando más y más tenerme a flote hasta que acabé por hundirme en un profundo océano de soledad y tristeza. Esto continuó así durante una eternidad. Al final todo lo que quedó de mí fueron las dos esferas de mis ojos  apuntando a la ominosa sirena. Todo lo demás se había disuelto en ese magma ácido y oceánico de recriminaciones e injusticias. Creo que fueron alrededor de tres horas cuando abruptamente dejó de hablar y dijo que ya había terminado. Se despidió de mí con una sonrisa de alivio y satisfacción, pero no recuerdo si me dio las gracias o fui yo el que se las dí a ella. Por supuesto, no sacó de su bolso ni una estampita de alguna de las múltiples vírgenes que colgaban de sus cadenas de oro. El cerrar del grifo de su boca y el abrir de la puerta para dejarla marchar, permitió que el océano de palabras vanas que anegaba mi mente y la habitación entera, fueran poco a poco retirándose dificultosamente para dejar a la vista una playa de afilados pedruscos negros en donde reposaban mis quebrados restos mortales.

De este modo concluyó mi intervención y nunca más la volví a ver. Mi madre no volvió a mencionármela. Y creo que nunca más me recomendó a otra de sus desgraciadas amigas. Supongo que ella quedó satisfecha con mi prueba de fuego ya que a partir de entonces instigó el hecho de que los honorarios son algo más que una recompensa material. Como reflexión, debo confesar que con el tiempo le he dado algo de razón a ‘el Calvo’. A lo mejor es que la Psicología Clínica cura sin hablar.

Como añadidura, ahora que me planteo el volver a esa tierra devota de sordos santos y vírgenes, me pregunto si tendré que reencontrarme con mis viejos pacientes de bolsillos vacíos y cuellos repletos de alhajas, y con ese paro estructural que es tan grande y viejo como la catedral.   

jueves, marzo 22, 2012

Desayuno Andaluz con 'La Vieja Fábrica'


Hay muchas cosas andaluzas que son universalmente conocidas. Lástima que no tengamos el valor de decir que por ejemplo estamos tomando un desayuno andaluz cuando medio planeta lo hace todos los días sin saberlo. Dicen que el desayuno es la parte más importante del día en cuanto a alimentación se refiere. Por tanto es indispensable comenzar el día con una tostada de mermelada de naranja andaluza para tomar la fuerza necesaria y salir como un cohete al trabajo.

'La Vieja Fábrica,' una factoría de mermelada sevillana que debía de dominar el mercado en Inglaterra desde hace mucho tiempo, por fín aparece en escena. Ayer compré estos botes en Waitrose, ese supermercado inglés tan dedicado a comprar productos auténticos haciendo justicia al que con tanto esfuerzo lo cosecha. Waitrose también tiene un sistema cooperativo que facilita la compra de acciones a sus empleados. Una gran empresa. Siempre hay productos andaluces de calidad al alcance de todos. ¡Gracias a la Vieja Fábrica por llegar a Inglaterra y gracias a Waitrose por confiar en los andaluces!

martes, marzo 13, 2012

Flavian en Leningrad


Flavian lleva toda su vida en Tollesbury, a orillas del Blackwaters. Su padre era un guaperas que dejó embarazado a medio pueblo hace ya tiempo, y él es uno de esos vástagos que el amor libre generosamente dio como ofrenda cuando la inocencia y la promiscuidad iban de la mano y desnudas. Como carpintero y último reducto de la resistencia hippie, Flavian presume de trabajar un par de días a la semana. El resto lo dedica a mejorar su barco, el 'Leningrad'. Sus manos son robustas y su sonrisa muestra el ancho anhelo de un celta de ojos aceitunados venido del sur. Él comenta que en Tollesbury cada vez es más difícil encontrar mujeres y que ya no se hacen fiestas como antes. Hace veinte años los londinenses venían a comprarse barcos en donde organizar orgías de fin de semana. Aunque esta moda pasó hace tiempo, Flavian sigue teniendo las mismas calenturas y sueños mojados que cuando era más joven, pero no se da cuenta que el mundo ha dado muchas vueltas y que las mujeres han cambiado. Ahora se elige pareja con más cuidado y se invierte en el futuro convirtiendo al presente en una rutina basada en la productividad y en el tedio. De hecho, su última conquista, más que una relación fue un intento de rescate. Ella era una heroinómana apaleada por todos los alcohólicos de la provincia, a la que intentó salvar sin éxito.

Tras estos tropiezos con los pudrideros de la City, Flavian se ha vuelto más taciturno y  volcado más hacia sí mismo.  Ahora invierte más en pensar y en encontrar defectos a esta sociedad de consumo mientras deja pasar el tiempo a base de porros y cerveza. A juzgar por el tufo que desprende, debió de haberse lavado a finales del año pasado, pero le salvan los profundos estratos de tabaco, marihuana y demás fragancias marismeñas que enriquecen su presencia libertaria.  Está claro que los seres auténticos como Flavian, sólo son respetados por los patos, ansares y demás fauna de las marismas de Wick. Cuando el barco esté acabado, Flavian se marchará de aquí y quién sabe qué puerto alcanzará. Ahí lo dejamos en su barco. Después de invitarnos a una taza de té en compañía de su perro Adam nos da la mano y una gran sonrisa. Muchas gracias por el té amigo, y que la suerte te acompañe.

La Central Nuclear de Bradwell


La central nuclear de Bradwell se encuentra en la península de Dengie, en la desembocadura del río Blackwaters en Essex. Como se puede apreciar en la foto, yo estoy colocado en la marisma de Wick en la localidad de Tollesbury, al otro lado del río. Esta central es una de las primeras del Reino Unido de diseño Magnox. Sufrió su apagón en 2002. Mucha gente que viven por aquí ni siquiera sabe que aquellos dos edificios enormes que se ven a lo lejos son dos reactores. 

Al pasar por estas marismas, nos hemos acordado de que en Japón han apagado todas sus plantas nucleares y que por eso quizás, el petróleo está otra vez por las nubes. ¿Qué vamos a hacer sin plantas nucleares? 

martes, marzo 06, 2012

El Fin de una Carrera

Le dejaron un mensaje en el contestador diciendo que Jack se había suicidado. El mensaje fue frío y breve, como una puñalada. Justo después de oír la voz telefónica empezó a desangrarse desde un punto de vista mental. Perdió contacto con lo inmediato, con lo que estaba pensando y haciendo, y tuvo una tremenda sensación de pánico, de terror existencial. Intentó hablar con alguien para entender mejor lo que había pasado, pero nadie contestó al teléfono. Pasaron horas de agonía en las que se vio abocado a repasar todo lo que había hecho, y mientras cada imagen y pensamiento producían el dolor más agudo, más incomprensible se volvía esta noticia. Revisando las notas no encontraba claros indicios, aunque examinando algunas cosas en detalle se podrían inferir algún grado de riesgo. Jack había dibujado a un niño pescando un ataúd sentado en el filo de la luna en cuarto menguante. También, había comentado que mientras dormía había imaginado cómo serían las cosas si él muriera, pero no había expresado deseos o planes de acabar con su vida. Era todo tan inesperado y doloroso. Su cara dulce y joven flotaba en la conciencia del psicólogo como una presencia ominosa. En cualquier caso, la sensación de estar anegado por la muerte era asfixiante y tras mucho tiempo intentando organizar la mente, los primeros deseos de morir, o más bien, de no continuar existiendo empezaron a aflorar por cada poro de su cuerpo. 

Las cosas empezaron a perder todo el sentido. Pensó sobre su carrera, truncada por esta tragedia. Pensó en lo vulnerable que era como persona y en su incapacidad para distanciarse emocionalmente del tema y de cómo todo lo que estaba haciendo y lo que pensaba hacer en los próximos meses había saltado por los aires. Sólo veía, llamas, explosiones, sangre y muerte. Sumido en esta extraña e inesperada situación, recibió una llamada. Harry, el enfermero, le dijo que los padres lo habían encontrado el martes por la mañana, colgado en su cuarto. ¿Cómo podía haber hecho una cosa así? Tenía novia, trabajo, estaba bien con los padres. Su mente le habría traicionado. No lo había visto suficientes veces y quizás Jack no había contado muchas de las cosas que atormentaban su joven alma antes de poder encontrar el apoyo suficiente para cambiar el rumbo hacia el desastre total. En cualquier caso, parece que decidió marcharse y dejar un bomba de relojería colocada estratégicamente para causar un enorme destrozo alrededor de su red social. 

Hubo que continuar con la vida normal, pero era imposible. A cada paso los pensamientos volvían y las emociones le despellejaban sin poderse defender. Después de varios días después de enterarse de la noticia, estaba moralmente hundido. No le quedaba energía para continuar con la farsa y hacer creer a todos que las cosas no habían cambiado en su vida. Pero algo había cambiado y mucho. Siempre había estado cerca de la tragedia, pero esto era como si una granada de mano le hubiera explotado en la cara. ¿Cómo iba a hacer frente a esta situación? 

Conforme iban pasando los días, los recuerdos fueron aumentando y hasta el acto más leve estaba cargado de un significado siniestro. Todos los que habían ido cayendo por el camino de la vida empezaron a salir de sus tumbas. Amigos y familiares. Al mirar hacia el lugar donde Jack se solía sentar cuando venía a verle, le venía un tremendo tufo a muerte y poco a poco notó cómo la habitación y todo cuanto la memoria fuera capaz de poner en contacto, acababa impregnándolo del olor a difunto. Memorias recurrentes, y ráfagas de emociones vertiginosas lo separaban más y más de lo cotidiano para ponerlo al borde de un precipicio de inexacta profundidad. ¿Cuánto tardaría en caer? No lo sabía. No sabía cuánto era de responsable, no sabía qué pensaban los demás, no sabía qué había pasado. Todo eran preguntas y más preguntas. Había que esperar un desenlace. 

Jack apareció el viernes por la tarde, como de costumbre, aunque lógicamente el psicólogo pensó que era una aparición y por poco sufrió un colapso. Después de recuperado el aliento y ambos sentados en sus correspondientes lugares, Jack comenzó con su actualización semanal. Le contó que su jefe se había suicidado. Al parecer el hombre era de la familia y los padres de Jack lo habían encontrado muerto después de haber pasado el fin de semana con él en el campo. El lunes siguiente habló con Harry, el cual se disculpó por el error del mensaje. Todo quedó un poco más claro, pero él no pudo evitar seguir preocupándose por Jack. Al fin y al cabo, alguien cercano a él se había suicidado. Para Jack, era el principio de otro capítulo en la tortuosa senda de la psicoterapia. Para el psicólogo, fue el principio del fin de su carrera.

jueves, marzo 01, 2012

De Aquellos Polvos...


Autor: Rafael Sanmartín Ledesma

Este libro que Rafael Sanmartín ha publicado recientemente es una obra ambiciosa e impresionante. No es solamente una crónica original de los comienzos de la autonomía de Andalucía en los años inmediatamente anteriores a su reconocimiento como Comunidad Autónoma, sino una controvertida integración de toda la evidencia histórica disponible para poder entender mejor dónde estamos ahora y porqué. Rafael habla desde una posición de autoridad y a la vez  autobiográfica. Porque este hombre ha vivido en sus carnes mucho de lo que se puede considerar como los primeros pasos de la democracia en Andalucía, con todas sus paradojas y complejidad. El libro refleja entrega y pasión. Hay momentos en los que uno puede sentirse perplejo y quizás no del todo conectado con el hilo argumental si no se conoce al detalle el progreso y cambios acontecidos en Andalucía en los últimos 40 años. Es posible que el contacto directo con la realidad social y política haya influido y dejado una profunda marca emocional en  Rafael, ya que él mismo ha sido un activo ciudadano que ha vislumbrado por sí mismo los entresijos y mecanismos del poder. Los fenómenos históricos, políticos y psicosociales que  Rafael narra parecen no haber hecho mella en su conciencia y entrega a la causa andaluza. Es más, da la impresión de que Rafael ha permitido imbuirse de Andalucía hasta el tuétano. Sus profundización en la contradictoria naturaleza de la Autonomía Andaluza le ha permitido formularse preguntas difíciles como: ¿Cómo es posible que un partido político como el PSOE-A se convierta en el principal opresor de nuestra tierra? ¿Es concebible que España continue una guerra sin cuartel contra Andalucía después de tantos años de conflicto? Rafael responde a estas preguntas de manera magistral. 

Es dificil ser un cronista de un proceso histórico que parece llevar varias corrientes a diferentes niveles de profundidad. Y es arriesgado ser un historiador y periodista de un país que está acosado por conspiradores que viven dentro y fuera de nuestra tierra. Desde Inglaterra te mandamos un saludo y te agradecemos enormemente el valeroso y hercúleo esfuerzo que has hecho por juntar tantas cosas dispares y disparatadas que nos han sucedido a los andaluces desde hace tanto tiempo. Tus palabras derrochan ingenio y esperanza. No muestras ira ni desprecio hacia nuestros enemigos y tus razonamientos son de un nivel intelectual altísimo. Has hecho un gran trabajo del cual espero los andaluces puedan hacer uso. Todo andaluz/a que lea este libro se sentirá más andaluz/a si cabe, y el escéptico encontrará mil y una evidencias que le conducirán hacia el reconocimiento de Andalucía como un ente sociopolítico y cultural perfectamente definido que sufre un constante acoso y derribo por parte del poder dominante. A nivel personal creo que regalaré a todo andaluz y/o interesado en Andalucía esta maravillosa obra.

miércoles, febrero 22, 2012

Entrevista Radiofónica en el Programa 'Desde Jayyán'



El viernes pasado tuve la suerte de ser invitado a hablar por la radio de la Universidad de Jaén. Uniradio, en su programa 'Desde Jayyán' dirigido por Manuel Ochando, ofrece todos los viernes de 12 a 14pm una buena exposición de temas andaluces, invitando a todos aquellos que quieren aportar su grano de arena a la divulgación de nuestra cultura. A mí se me invitó como emigrante andaluz para dar una breve visión desde Inglaterra. La conversación fue telefónica y Manuel tuvo la amabilidad de narrar una breve reseña biográfica de mi vida en mi país de acogida. El programa ha sido acogido con gran interés por los oyentes. Resulta vergonzoso que Canal Sur en su versión TV y Radio no permita la presencia de andaluces andalucistas. Andalucía está gobernada por traidores que hacen todo lo posible por enmudecer a todo el que no desea subordinarse al poder central. Esperemos que esto cambie poco a poco y la población se vaya enterando de cómo el PSOE y el PP les toma el pelo.

Mi intervención ocurre a partir del minuto 84 aproximadamente. Aquí podeís encontrar el fichero de audio (podcast) de la entrevista y de todas las grabaciones de programas anteriores.

http://uniradio.ujaen.es/programas/desde-yayyan/podcast

domingo, febrero 19, 2012

Psicología Aplicada a la Astronáutica



He encontrado un artículo en The Psychologist sobre astronáutica que me ha ayudado a comprender mejor cómo la ciencia trabaja. Me sorprende ver que según el artículo, los psicólogos de la NASA no sólo no tienen conocimientos para proporcionar psicoterapia a los astronautas en sus misiones, sino que tampoco tienen ningún plan en contratar a aquéllos que saben del tema. Está claro que los psicólogos contratados no son clínicos y temen perder el control o el trabajo si viene alguien que sepa más que ellos. Es risible ver que incluso no mencionan el rol de un clinico en una tripulación. Está claro que no saben nada de medicina ni de psicología clinica. Dice Walt Sipes uno de los afortunados en trabajar como psicólogo en la NASA que los astronautas son gente sana, pero ¿cómo explica entonces que haya habido que abortar misiones debido a problemas de salud mental? Está claro que el señor Sipes no sabe nada de salud mental, ni quiere saber. Parece que más bien se preocupan por labores más específicas como ergonomía y teoría de las decisiones o sobre la percepción en caso de emergencias. Todos estos campos son más apropiados para un psicólogo industrial o incluso experimental. Pero ignorar al psicólogo clínico en situaciones de este tipo conlleva un gran riesgo. Muchas misiones se abortan y cuando se informan a los medios de comunicación lo que ha pasado, se publican razones que no son psicológicas, sin embargo, los que están cerca de la NASA, ESA y otras agencias saben que el factor humano es lo que ha fallado. Por ejemplo, la vuelta temprana de la misión rusa, Salyut 7 en 1985, se debió a factores psicológicos. La línea oficial fue problemas de apendicitis...nada se dijo sobre depresión, aunque al final los astronautas confesaron el tema más tarde. 

Otro aspecto ridículo que veo en este artículo es cuando el autor Dr Jarrett describe las dificultades existentes en tripulaciones con astronautas de varias nacionalidades y describe únicamente a los rusos como generadores de problemas. Los americanos son siempre los buenos. Parece mentira que una publicación como esta se muestra tal grado de prejuicio. Asímismo, el ejemplo que he dado del Salyut 7 es el único dado por el artículo y no se mencionan fallos similares por parte de la NASA... Esto sugiere una gran incapacidad para reconocer errores y limitaciones. 

Por último, es de algún modo reconfortante ver que los problemas que genera el poder afectan a todo el mundo y en cualquier circumstancia. No sólo los políticos andaluces y españoles son un desastre. Nadie que tiene poder quiere abandonarlo y dejar entrar a los psicólogos en la astronáutica es dejar un espacio de poder a gentes que pueden tener un gran peso estratégico en las decisiones. Esto ocurre típicamente en el ejército también, donde los puestos donde más se necesitan psicólogos están ocupados por personal sin conocimiento alguno de principios psicológicos. La psicología sigue siendo considerada peligrosa y se le tiene miedo. Resulta paradójico que esto sea así en el siglo XXI. Estos prejuicios seguramente nos llevarán a grandes errores y tragedias ya que la globalización permite el efecto dominó a gran escala. Si la mente, que es el instrumento científico más importante que el humano tiene, no se somete a escrutinio jamás podremos hablar de ciencia. De hecho, la ciencia todavía no ha nacido.

Referencias: Christian Jarret, New Horizons, en The Psychologist, Diciembre 2008, vol 21, numero 12, páginas 1018-21

Hay que Demostrar los Sentimientos


No es fácil leer la mente de las personas. Por eso, si uno no expresa lo que siente, los demás no pueden saber lo que ocurre. Para colmo, si uno no se expresa tampoco alimenta emocionalmente a los demás, ni se motiva uno para dirigir su conducta hacia el objetivo más básico que es la supervivencia: de este modo, si uno quiere vivir tiene que expresarse. Hagámoslo sin miedo: Viva Andalucía!!!

miércoles, febrero 01, 2012

Interesantes Jornadas en Sevilla, éste Sábado


Los organizadores y participantes de estas jornadas nos deleitarán con una aproximación científica a la Historia de Andalucía, un método escasamente conocido entre los que han intentado decirnos lo que hemos sido y lo que somos los andaluces. Esperamos vuestra presencia.

domingo, enero 22, 2012

Belleza Andaluza en Guadalupe



Esta foto fue tomada en Noviembre de 2011 desde el Parador de Guadalupe. Este municipio que en andaluz significa 'río de lobos' es muy andaluz. Sólo hay que pasear por sus calles y ver elementos andaluces dando  personalidad a este frondoso lugar. Elementos moriscos y judíos nos asaltan por doquier. El mismo Parador es un ejemplo de la herencia andalusí de este lugar. Esperemos que algún día Badajoz se una a la Nación Andaluza otra vez.

Sí a la Torre Pelli


En Londres nadie ha puesto pega para construir el 'London Eye' en frente de las Casas del Parlamento. Nadie se queja de que se sigan construyendo torres por todas partes, porque eso es un reflejo de la actividad de la City y de su vitalidad. No entiendo cuál es el problema con esta iniciativa. Dejemos en paz a los pocos andaluces que son capaces de renovar nuestra tierra. Londres vive de lo viejo y de lo nuevo. A mí me parece que Sevilla puede y deber de hacer lo mismo que todas las grandes ciudades del mundo.

lunes, enero 16, 2012

Gazpacho Mental



Se puso a hacer su gazpacho como siempre. Después de mezclarlo todo, se dispuso a tomar la primera cucharada esperando quizás añadir un poco de vinagre o sal como es costumbre. Después de hacer algunos añadidos, se quedó un poco confuso, absorto y perplejo. Pasó un rato antes de intentar darle el último toque, pero aún así, no quedó nada convencido. En realidad no había pasado tanto tiempo desde la última vez que lo hizo, quizás seis meses o un año. Sin embargo,   no estaba seguro si aquél  gazpacho sabía a gazpacho. Después de tomarse una taza, pensó sobre el tema una vez más pero lo dejó por imposible. Antes de acostarse volvió a acordarse del tema casi por casualidad y tras otro intento por comprender, por fin encontró una explicación: nunca había vivido solo durante tanto tiempo. Tampoco había hecho gazpacho estando solo en otro país.

Al final, se acostó con la ambivalencia del no saber si en realidad había tomado gazpacho o de si habría creado un extraño sucedáneo. Cerró los ojos y conforme todo se volvió oscuro, la realidad le ayudó a conciliar el sueño. 

sábado, enero 14, 2012

Doble Pedestal



A principios de los años 80, Richard Freeman debía de rondar los 18 años de edad. Por aquella época se lo podría haber descrito como un espabilado jovenzuelo de origen judío residente en Brooklyn, Nueva York. Muy imaginativo y de inteligencia penetrante, leía con avidez y disfrutaba de las películas y de todo cuanto pasaba a su alrededor, incluyendo por su puesto las chicas. Al ir acercándose a esa edad en la que uno empieza a tomar decisiones, Richard se sintió en un cruce de caminos cuando se encontró un día reflexionando sobre su futuro profesional. Por un lado quería estudiar matemáticas en la universidad. Por otro lado, tenía mucho interés en la vida cultural, el cine y la literatura. En ese sentido, pensó si a lo mejor podría intentarlo escribiendo guiones. Su amigo Samuel, que era menos aventurero pero tan friki como él,  le propuso que intentara contactar con alguien famoso que pudiera en un momento dado aceptar uno de sus guiones. No pudieron evitar pensar en Woody Allen, ese genio de Manhattan. Intentar dirigirse al maestro sería como un gesto imposible de llevar a cabo, de modo que decidió una táctica indirecta. Acto seguido, empezó a revisar los créditos de las películas que había visto de Allen, y encontraró los nombres de dos productores. Lo echó a suerte y se encontró con Jack Grossberg. Richard encontró un par de nombres exactamente iguales en las páginas amarillas. Ambos residían en la periferia de Central Park. Richard se sorprendió al llamar al primer número. La secretaria de Mr Grossberg estaba al otro lado del teléfono. Seguidamente, Richard no dudó en contarle a Julie su plan profesional, a lo cual ella le sugirió que probara con el segundo  productor, que al parecer estaría mucho más capacitado para orientar al joven guionista. Julie le pasó el teléfono de Robert Greenhut. Un poco desanimado y pensando que todo quedaría en una frustrante anécdota,  Richard contactó con Marie, la secretaria de Mr Greenhut. Marie dio una excusa similar, pero esta vez, el teléfono que obtuvo fue el del mismísimo Mr Allen. Richard quedó perplejo, y cuando se lo contó a Samuel, ambos quedaron suspendidos en el limbo durante bastante tiempo pensando que esto sí que iba a ser un número falso.

Al cabo de unos días, Richard decidió llamar y acto seguido se encontró escuchando la dulce voz de Danielle, la secretaria de Woody Allen. Ella le concertó una cita con el famoso director y en menos de un periquete se encontró sentado frente él, en su oficina de Manhattan. Richard se sorprendió al ver al hombre respondiendo a sus preguntas con una actitud profesional y sincera. Esto facilitó a Richard a desplegar todas sus dudas existenciales, ante lo cual Woody le dijo que;  -en realidad el mundo del cine es bastante duro, no te recomiendo que te dediques a escribir guiones, además, yo nunca uso guiones de otros- Richard absorbió todo como una esponja. Woody le aconsejó finalmente; -…que pienses bien sobre el asunto, yo por mi parte me inclinaría por estudiar matemáticas…estoy seguro que tendrás más éxito profesional-

Después de recibir la más especial orientación educativa, Richard se decidió por estudiar su licenciatura en matemáticas y tras años de desarrollo profesional consiguió una plaza de profesor en la Universidad. Nunca se atrevió a escribir un solo guión,  pero la vida de matemático tampoco le ha parecido nada fácil. De hecho, ahora se dedica a trabajar para una empresa de apuestas online.  A pesar de todo Richard sigue adorando las películas de Woody Allen y como él, da consejo sincero a todos los jóvenes que se encuentran en ese delicado momento de la vida. 

miércoles, enero 11, 2012

El Niño Adoptado


(Basado en un cuento judeoandaluz llamado: el niño nacido en una cárcel)

Charlie fue adoptado con un año de edad. Sus padres adoptivos lo trataron muy bien, y él respondió creciendo sano y amándolos con gran entrega. Cuando cumplió la mayoría de edad, sus padres le dijeron la verdad tras lo cual Charlie se sintió profundamente abandonado. Sus padres no comprendieron su reacción, puesto que ellos creyeron actuar amparados por la ley y por la verdad. Charlie continuó su vida, ya nunca más sostenido por un amor que a partir de aquél día sintió como falso. Sus padres intentaron hacerle razonar. Le dijeron que los Servicios Sociales habían sido muy generosos en darles la oportunidad de tener el hijo que ellos nunca hubieran podido concebir. Pero Charlie continuó sin entender porqué todos esperaban que él se sintiera agradecido por semejante acto de benevolencia gubernamental.  Sus padres insistieron, y convencidos de su misión educativa, trataron de hacer ver a Charlie que en última instancia, debía estar agradecido a Dios de que su vida fuera tan afortunada.

Tras muchas diatribas Charlie decidió estudiar Trabajo Social y dejó el hogar familiar para ir a vivir a la gran ciudad. Después de graduarse y encontrar su primer trabajo, mandó por carta a sus padres adoptivos una suscripción por varios años a una ONG para apadrinar a un niño en Africa. Nunca más volvió a ver a sus padres.