miércoles, mayo 06, 2009

La Gestación de una forma de Ser

La identidad andaluza es sin duda la concepción nacional más antigua al Oeste de Europa. Sin embargo, nosotros los andaluces como casi todo el planeta, carecemos de una trayectoria democrática. Incluso aquellos países con mayor experiencia moderna en el tema, se ven sobrecogidos por problemas graves que aparecen sin cesar. Ese es el caso de Inglaterra, que paradójicamente presume de valores democráticos, pero que en la convivencia diaria concede más respeto a un perro que a un 'asilum seeker'.

Nosotros por el contrario, creo que tenemos mayor sofisticación en los valores de convivencia diaria y mucha ignorancia respecto a las implicaciones del concepto de comunidad, y de interés común para con la regulación de la vida social.

Un ejemplo claro de lo último es la nula transparencia política que se vive en nuestro país. No hay diálogo social interno o externo en el PSOE-A para decidir y pensar porqué cambiar al presidente y porqué elegir a este o al otro. Nadie sabe qué criterios se utilizan para elegir al Defensor del Pueblo Andaluz, ni si se le puede 'echar del puesto' por negligencia. No hay estructura social, no hay clase media que empuje a la sociedad hacia adelante. Es una sociedad estática, pasiva y que está siempre a la espera de que otros tiren del carro. Ante tal pasividad, propongo darle la espalda a la television estatal y la del Canal Sur, nunca votar a partidos españoles, ignorar a las celebridades y héroes de salón (i.e. futbolistas, cantantes, toreros). Volcarse hacia el desarrollo ético y personal permite demandar calidad y civismo. Una sociedad que carece de valores no puede exigir nada a sus gobernantes ni representantes sociales. Ahora mismo eso es lo que está pasando. No hay fuerza moral para criticar a los amorales, porque la sociedad no se compromete más que con sobrevivir día a día. A nuestra democracia le queda todavía mucho que recorrer.

Una sociedad que deja atrás a todos los que no tienen privilegios de nacimiento no se le puede llamar moderna. Y Europa sigue fallando en este tema. Andalucía también. Ante la opresión elijo el exilio.