domingo, mayo 03, 2009

La Lucha por las Ideas

Aunque intente esquivar a Duncan, al final me consiguio arrinconar en el despacho. Con una mueca de reprobacion, empezo a hablar de David, sin dejarme opcion a seguir con mi papeleo.

-Mira Gabby, David tiene diecinueve anos. Esta en mi 'caseload' desde hace un ano. Lleva dos anos sin salir de casa. No responde a mis preguntas ni a las del psiquiatra. Su madre esta amargada. No sabemos si tiene psicosis o no. Necesitamos de tu magia, Gabby-.

Duncan me convencio, y para buscarle un hueco en la semana lo considere un caso urgente. No tenia escapatoria. Le dije a Duncan que veria a David con el la semana que viene. Pasaron los dias y llego esa fria manana en la que conocia a David. Un joven con el pelo largisimo y tan enmaranado como apestoso. David nos recibio en el salon de su casa brevemente, quizas como un asceta o un Diogenes. Riendose de nosotros y tomandonos por locos, nos dejo a los pocos minutos. -No seais melodramaticos, yo estoy bien. No me asustais con vuestras amenazas. Como sabeis si tengo psicosis?-. Despues de la afrenta Duncan se dio por vencido y dijo: -Gabby, no hay nada que hacer-. Al final decidimos postponer el ataque para un segundo asalto.

La segunda entrevista fue peor. La hermana de David nos abrio la puerta, pero David se nego a salir de su habitacion. Sus gritos de enfado se oian desde abajo: -go away!, leave me alone!-. En medio de la tension, Duncan decidio a subir arriba. Las escaleras crujieron de dolor al tener que soportar el peso del enorme escoces. Fue para nada. David lo largo enseguida. La hermana y Duncan bajaron cabizbajos. Charlamos un rato. La hermana de David me dijo que quiere estudiar psicologia clinica. Al final tuve que arremeter contra el toro yo solo.

Subi arriba. La puerta estaba entreabierta. Me sente en el suelo de modo que podia ver su figura de Buda con las piernas cruzadas, recortada por las sombras. David no hizo nada, ni me mando al carajo. El fetido olor de la habitacion me abofeateaba la cara. La habitacion estaba casi vacia. No habia cama, no habia nada mas que un ordenador y una manta de un color nauseabundo. Le dije que de adolescente yo tambien habia tenido el pelo largo y que habia donado mi cama a unos jipis en Andalucia. Le dije que yo arriesge todo para poner a prueba mis ideas. Le dije que el, era un valiente. David escucho con atencion. Le prometi que si me contaba lo que le pasaba, que nadie lo iba a llevar al hospital. David miro al suelo, sopeso la propuesta. Dijo que podiamos hablar la proxima semana abajo en el salon.

Duncan me estaba esperando abajo con expectacion. Una sonrisa mia lo tranquilizo. Triunfo en dos asaltos. -Gracias por tu magia Gabby-, dijo Duncan.

De esto hace ya cuatro semanas. En nuestra ultima sesion David ya sale conmigo al parque durante veinte minutos. Dos anos en una habitacion ha hecho que David sienta un enorme panico a salir a la calle. Pero David es un valiente. Y va a arriesgarlo todo para luchar por sus ideas.