viernes, septiembre 17, 2010

Para Vivir, París

No conozco las barriadas periféricas de París, pero lo que se refiere a la zona central, resulta un lugar ideal para la vida. A parte de tener una extensa red de transportes públicos y de parques, la gente dispone de libre acceso a mobiliario urbano como el que se ve en esta foto (una mesa de ping pong). La diversidad de tiendas, cafeterías, museos, cines, teatros y servicios de todo tipo es sobrecogedor en comparación con cualquier otra ciudad que he visto y la hospitalidad de la gente es singular. París es una ciudad que merece ser vivida y experimentada. Es un ejemplo de ciudad que debería inspirar a otras ciudades. Pero claro, hay cosas que no se pueden copiar, como por ejemplo el propio ambiente que crean las personas que allí viven. Los parisinos parecen tener una buena autoestima y no se inquietan por la presencia de otros. Toleran al curioso o al que mira perplejo. Aceptan y disfrutan de los demás (y de las obras de los demás como los edificios, jardines y obras artísticas) y quizás por eso todos hacen mayores esfuerzos en cuidar sus propias apariencias, lo cual se agradece. Esta seguridad interior hace bello incluso lo feo.