miércoles, mayo 16, 2012

Las Estrategias del Alma


Erase una vez un niño que obligado por la familia y las costumbres, debía de ir a confesarse de vez en cuando. El pobrecillo no tenía nada de qué confesarse, cosa que le llenaba de desconcierto. De hecho llevaba una vida bien recta y cumplidora. Se portaba bien y hacía todo lo que sus padres esperaban de él. Sin embargo, parte de su trabajo como niño, consistía en ser un católico y debía de acudir al párroco a realizar una confesión de manera periódica. Tras muchas angustias y perplejidad, un día llegó a la iglesia con una actitud diferente. 

El jovenzuelo se dirigió al párroco y le contó una serie de pecadillos que se inventó conforme hablaba con él. El sacerdote le inquirió si tenía que decir alguna cosa más, tras lo cual el niño añadió: -¡ah sí!, padre, también he mentido...-. De este modo el chiquillo comenzó a aprender los entresijos de la vida social y del alma, la cual gracias a esta salvaguarda se mantuvo perdonado para el resto de sus días.  

martes, mayo 08, 2012

Arriba y Abajo


Recuerdo que a principios de los años noventa empecé a escuchar entre círculos de la Universidad de Sevilla que eso de la 'política' había dejado de existir para dar paso a la 'economía', quizás dando a entender que las ideas dejaron de tener valor alguno. A mí esto me sorprendió puesto que siempre había pensado que la política trataría sobre la defensa de los intereses de grupos y personas y no tanto de ideas (como si de creencias se tratara la cosa), pero bueno. Poco después empecé a notar que mucha gente la emprendió con lo de la 'izquierda y la derecha' y con la connotación implícita de que eso también es una creencia. Ahora después de muchos años se continúa con la misma cantinela, como si no lo hubiéramos oído lo suficiente. Según se dice por esos lugares comunes, no existe tal orientación, y el que lo asevera suele hacerlo con una mueca de gran convicción. Sin embargo, no se les nota preocupación alguna. Y esto no es necesariamente un signo de estulticia, es otra cosa. Ilustrémoslo con un ejemplo en el campo de la religión. Si por ejemplo un creyente católico dijera a un ateo que Dios no existe, el diálogo resultante sería bastante difícil de predecir. De hecho sería más fácil imaginar dicha conversación en el mundo de Alicia que a este lado del espejo. Aún en el caso en el que eso sucediera en el mundo de los vivos, nunca se le notaría una mueca de placer al católico tras regustar dicha frase, ¿verdad? Por lo tanto, aquél que dice que la 'derecha y la izquierda no existen' debe ser de este modo un creyente de algún tipo de sistema, el cual quiere que la gente crea que esa división no sea palpable, o que se considere un cuento de niños, como el del 'cielo y el infierno' o el de 'Dios'. Pongamos que la 'izquierda y la derecha' no existen. ¿Existe el 'arriba y abajo'? ¿Han desaparecido los ricos, magnates, aristócratas y poderosos? Porque si estos no han dejado de existir, al menos si que existe un 'arriba y un abajo'. El que el poder de la izquierda sea menudo no significa que no exista. Pero sí que debe ser cierto que ahora parece incluso más ridículo e inefectivo que cuando los sindicatos y los partidos obreros amenazaban con dar un vuelco a la sociedad. Esto era sólo una amenaza, puesto que la sociedad funciona con 'arriba y abajo'. Quizás eso es lo que importa, puesto que aquellos que se referían a la economía como la nueva fuente de poder, a lo mejor estaban queriendo decir que son los ricos los que mandan. ¿Pero es esto algo nuevo? La gente parece tener una idea de la política parecida a la del fútbol. Sólo pueden haber dos contrincantes que en el fondo y en la superficie son lo mismo. Sin embargo la vida social moderna no tiene porqué ser así. Cada uno tiene sus intereses y hay que intentar buscar el modo de que estos intereses estén representados de alguna manera en la sociedad. No se trata de ganar o perder o de matar o ser eliminado. Se trata de sentarse todos a la mesa y comer juntos a la misma altura todos. Esa vieja serie de televisión donde los sirvientes vivían en el subsuelo de la mansión refleja una situación en la que la clase obrera carecía de la posibilidad de ejercer influencia alguna dentro de su microcosmos. Estaban como los perros, para servir y comer bajo la mesa. Eran sencillamente marionetas subhumanas. ¿Cuánto han cambiado las cosas desde esa época que dicha serie nos retrata? Nada. Por tanto, cada acto de rebeldía, de concienciación, cada acto reflexivo por parte de un esclavo no es reflejo de ninguna creencia. Es reflejo de su situación. No es cuestión de negar la existencia de las ideas, la cuestión es negar los derechos, negar la posibilidad de tener voz y voto. Convencer y convencer con propaganda a los subyugados, que continúen siendo como son: seguidores ciegos de un sistema jerárquico con una cuota limitada para privilegiados. Por eso la cantinela se repite una y otra vez. Hay que prometer que cuando todos estemos difuntos y pasemos a mejor vida, alli si que habrá igualdad, porque en este mundo la igualdad si que es una creencia y no se puede permitir que se traduzca a conductas ni a hechos. Son los poderosos los que quieren que todo se convierta en un debate de ideas, porque como la psicología demuestra, lo importante no es lo que uno piensa sino lo que uno hace. Y ellos lo que quieren es que sigamos haciendo lo de siempre: servirles a ellos. Que pensemos esto o lo otro les da exactamente lo mismo. Es la conducta la que marca la pauta y ahí es donde ellos ponen el mayor esfuerzo de control. Es por lo tanto nuestra conducta social la que tiene que ser cada vez más sofisticada y más efectiva si queremos levantarnos del suelo y aprender a comer en la mesa con cuchara y tenedor.


Aslándticos y Andaluces


Si Trabajar Duro fuera la Cuestión...


Si como dicen los poderosos que nos gobiernan, todo fuera cuestión de trabajar duro y de austeridad para levantar el país, entonces los Andaluces seríamos los más ricos de Europa. Llevamos trabajando duro y viviendo una vida estoica durante siglos y aquí seguimos, tan humildes como cualquier otro pueblo.

Si la riqueza y el patrimonio se gana a base de sacrificio, ¿entonces porqué los Andaluces están cada vez más empobrecidos?

No hay respuestas fáciles. 

sábado, mayo 05, 2012

Crónicas de un Respetador



Eres un doctor de más de cuarenta años, con veinte años de experiencia profesional, galardonado con títulos en universidades europeas y con una buena reputación. Pero esa reputación se circunscribe a los límites de tu oficina y si acaso sólo reside temporalmente en las mentes de los estresados convalecientes que transitan por tu hospital. Fuera de estos feudos del conocimiento y la profesionalidad, no eres más que un anónimo individuo que conduce un coche del montón, lleva en el bolsillo un móvil pasado de moda y vive dentro de un organismo que desde hace tiempo merece un dedicado menosprecio por parte del género opuesto. Antes eras un excéntrico y exasperante bohemio que parece haberse metamorfoseado repentinamente en un incorpóreo pater familias. Sigues viviendo en Inglaterra y vienes a Andalucía sólo de visita. Todo esto se te es revelado mientras llegas a casa de tus suegros. Por un momento has perdido la orientación, tus emociones te confunden y tratas de revisar lo que ha pasado en las últimas horas para poder entender el motivo por el que tu mente haya fabricado esta instantánea autoimagen.  

Hoy te encuentras en un ágape organizado por la familia de tu mujer. Tu cuñada, cuyo algoritmo gravitatorio en arrobas estimas ser directamente proporcional al producto entre su ignorancia y rudeza, es 10 años más joven que tú. Su álgebra personológica le permite desmontar cualquier opinión que tú intentas compartir en la mesa con una simple negativa (y sin sonrojarse), a la cual todos se suman por activa o pasiva. Su marido, simplemente no te da conversación, al fín y al cabo, él también es un extranjero en la familia e invierte sus esfuerzos en aumentar su peso específico en el grupo engrasando incesantemente con su zalamería a los estamentos más influyentes del clan. El cuñado, al cual han otorgado la cátedra de honor (a pesar de ser 14 años más joven que tú y no tener un empleo fijo), se dedica a atender a su novia y habla animadamente de fútbol con su padre, ignorando y evitando todo diálogo significativo contigo. Con ello, se establece un aislamiento total hacia tí dentro del grupo de varones que participan en el evento.

Después de notar semejante bloqueo sistemático, das un sorbo al rioja que te han escanciado y bajando la cabeza para acceder de nuevo a tu intelecto, tratas de entender qué es lo que estás viendo. Poco a poco van llegando las respuestas mientras miras a diestro y siniestro: Sin importar el género, los más jóvenes no siguen ninguna etiqueta social, ya que son liberales y pragmáticos. Habiendo crecido en una sociedad autocrática y sobrecargada de privilegiados, ellos no respetan a nadie. Estos cuñados, vienen a almorzar y después de un rato se marcharán sin preocuparse lo más mínimo sobre lo que aconteció. No sentirán resquemores por sus comentarios soeces o sus desvaríos narcisistas. Son oportunistas profesionales, sin valores, sin futuro y sin presente. Mercenarios del poder que los subvencione, le siguen la corriente a todo el que les llene el gañote. Son devotos del consumo voraz y perfectos estultos para un gobierno de patanes. Ellos, que tienen muchas carencias, al menos no sienten culpa. Son unos desposeídos que sólo tratan de subsistir en un mundo complejo. Pero en su lucha por la supervivencia, sólo te ven como un símbolo de un molesto e incomprensible poder. Intentan desvirtuar tus artes fantaseando con que en última instancia alguien como ellos podría adquirir tus honores con un módico esfuerzo, y que los secretos que sólo son revelados a través de un contínua y dedicada lealtad a la erudición les serían entregados junto con el título de facultativo.

Volviendo a la realidad de los bucéfalos, diriges tu exámen a la suegra, a la cual los años le han lentamente sustraído su antiguo desparpajo. Tiene ahora más entretenimiento con los nuevos vástagos, y prácticamente ignora tu presencia. Ya no eres un enemigo declarado. Sabe que no te podrá echar de su vida,  pero que sólo eres un incordio momentáneo. Eres quizás un insecto necesario, que requiere ser mantenido dentro del redil cual si fueras un simple zángano en el gran panal de su matriarcado. Algunas miradas de reojo recibes del suegro, el cual te percibe como una especie de excéntrico zarcillo de mal gusto que cuelga de uno de los lóbulos auriculares de su hija mayor. Esa que iba a ser la chacha eterna, la que iba a vestir santos y cuidar de él y de tu suegra en sus años seniles. En lugar de eso la mancillaste y arrebataste de sus brazos. Los retoños que les has dado son como unas arras tardías y quizás desvaídas, ya que tu andaluza estirpe es inferior a la suya, la castellana. Nunca quedará curado por tu afrenta y tal predicción encuentra su evidencia a través la miriada de gestos inconscientes que revelan sus sentimientos hacia tí. Ella, tu esposa, atenta con todos, te regala miradas furtivas que rezuman una mezcla de resignación, pena y vergüenza ajena. La pobre mujer, que también tiene una gran carrera profesional en el campo de la salud, no ha recibido jamás la más mínima mención honorífica por parte de su familia, y sus consejos son algo baladí, como si fueran producto de una lunática pitonisa.

Los niños mientras tanto, juegan y atraen la atención de los mayores y les arrancan sonrisas y comentarios jocosos. Esto te recuerda a cómo eran las cosas antes de que ellos existieran, y de cómo la presión emocional era mucho más evidente en situaciones de este tipo. Sus juegos y muecas te da algún alivio, mientras engulles con escaso deleite los buenos manjares que la esforzada suegra ha dispuesto en la mesa.

Gracias a todo lo anterior y en suma, a la algarabía y la devoción por lo hedónico y pasajero, los comensales te permiten abstraerte del lugar. Estás libre de lo inmediato, y ves la situación como un observador lejano. Esto te hará parecer algo esquizoide, pero ese es uno de los paradójicos San Benitos que un psicólogo clínico debe aceptar como atuendo y máscara social. Ya no te sientes relegado como antaño, puesto que lo tienes asumido. Estás situado en un plano muy subordinado dentro de lo que uno podría considerar una estructura familiar jerárquica e incluso aristocrática. Eres un cortesano apóstata, un incógnito escriba republicano que científica y silenciosamente invalida y atestigua la psicología de este decadente linaje llamado 'familia extensa'.

Nunca le faltaste el respeto a los mayores y ahora que sabes mucho más que nadie, no puedes faltarle el respeto a los más jóvenes. Nadie sabe quién eres, ni nadie quiere saberlo. Nadie te respeta y recibes el desprecio de todos. Este es el signo e identidad de tu generación, historia y estirpe. Pero a la vez parece revelarse como el camino a la sabiduría; aquél que está pavimentado con soledad, destierro y bajo una perpetua penumbra. 

He aquí que gracias a este pequeño ejercicio de reflexión has transcendido de la futilidad en la que te ahogabas, reflotándote con una nueva forma de abrazar tu pasado y tu presente. -Soy andaluz- repites en tu mente como un mantra estoico. -Y los andaluces son aquellos que encuentran su destino final en la más profunda diáspora-. Más revelaciones descienden hasta tu consciencia:

-...Despojado de todo y expulsado de todos los lugares, el camino del andaluz comienza. Es allí donde se les revela su filosofía y su significado de vida...-.

Te sientes mejor ahora, y satisfecho por tus conclusiones, acabas con las viandas con una dulce sonrisa que todos interpretan como signo de un estómago feliz. Tras las divagaciones juegas con tus hijos un rato y más tarde te dejas caer en el sofá del salón como nunca habías hecho antes. Durante un instante todos te miran apenados en silencio. Ya que no pueden verte como un héroe, no evitan ver tu lado frágil, que se percibe en tu situación de emigrado cuarentón, que cabecea como si fueras un pobre jubilado que intenta dormir su ansiada siesta. Mientras tanto tú los observas a ellos con los ojos entreabiertos. En un anticlímax con los espectadores te sientes como un mártir a punto de expirar. Tras el acto de espionaje tu mente se desvanece y caes en un sueño soporífero.

domingo, abril 08, 2012

Movimiento Partido Ibérico


Interesante propuesta. En tiempos de crisis la capacidad para unir fuerzas nos puede ofrecer oportunidades como nunca antes hemos tenido:

http://movimentopartidoiberico.com/es/nos.php

jueves, abril 05, 2012

Psicoterapia con Sordina


Aquellos eran los años en que fresco como una lechuga sufría la siega del país de la picaresca. Durante esos ‘entonces’ si me arrancaban pedazos de mí, me volvían a crecer como los cangrejos. Supongo que era el deseo de vivir.  'La vida', sin embargo, ya me daba indicios de que eso de ‘vivir’ no iba a ser mi destino si decidía continuar en aquella parte del mundo durante mucho más tiempo, pero de eso me dí cuenta poco a poco y tardé en reaccionar.

En una de esas instancias en las que yo me encontraba sin trabajo y con mucha actividad voluntaria que hacer (es decir toda la ‘vida’ de adulto de la cual tengo memoria antes de emigrar), me engañaba a mí mismo pensando que así ganaría experiencia, y que tras muchos cursos, formación y psicoterapia para los pobres y sin cobrar, encontraría un puesto como Dios manda. Hice cursos, gané experiencia y demás, pero nunca me sirvieron de nada. Tardé años en recuperarme del gran palo que sufrí debido a mi obstinada visión heroica de mi existencia.

Mi madre que es una psicóloga frustrada, hacía un sostenido esfuerzo por mantener mi autoestima con sus propios métodos, en lo que por entonces se conocía como una sociedad con niveles gigantescos de paro ‘estructural’. Quería ayudarme y claro, ella sabía que uno no puede ser un psicólogo de verdad sino tiene pacientes. Un día me dijo que después de haber hablado mucho con una de esas amigas que ella se echaba en sus salidas de tapitas con ‘el Calvo’, había decidido derivármela a mí,  a su Alter Ego, el Aprendiz de Psicólogo Clínico.

‘El Calvo’ era un viudo con un bigote estrellado en medio de su cara que hacía de compañero sentimental de mi madre, viuda también. El bigotudo y empedernido fumador, era un cínico y mediocre sujeto que parecía haber salido de una película de Alfredo Landa y que se entretenía gruñendo y poniendo falta a todo menos a lo más casposo y hortera de nuestra querida ciudad. Y como había que fastidiar y yo no coincidía en ningún modo con lo que él consideraba un modelo de ciudadano, me puse al alcance de su afilado pico, el cual estaba decorado con plumones amarilleados por la nicotina. Cada vez que me veía no podía evitar el tener que vomitarme encima con uno de sus excrementos mentales (como si de una lechuza se tratara) sobre lo absurdo de la profesión de Psicoterapeuta/Psicólogo Clínico. -¡Pero vamos a ver! ¿Cómo se puede curar a una persona hablando?- Yo me ahogaba de rabia con sus comentarios faltos de respeto y decoro. Ahora que soy más mayor y que el hombre pasó a mejor vida, ya tengo una respuesta para él. Como digo, yo soy muy lento. Al Calvo le hubiera dicho que:    –Hombre, curar no sé si se puede curar con palabras, pero ¡joder! me estás vacilando con las tuyas, así que si algún día tienes el interés en ser más cortés y sensato a lo mejor se te ocurre dejar de hacer daño con tu verborrea, porque sino voy a tener que elegir entre darte un mazazo en tu calva o acudir a un Psicólogo Clínico para que me cure de tu ponzoña, y la verdad es que la primera opción me tienta mucho- El pobre, ha tenido la suerte de desaparecer de este mundo a tiempo, para no tener que aguantar el desfogue de mi rabia tardía.

Volvamos al tema, que ya me estaba desviando. El caso es que tras su oferta de ayudar a una pobre mujer que sufría por el maltrato de su marido, yo muy puesto y profesional acepté la oferta de mi madre. Me acordé del señor Freud, y de las clases de psicoanálisis de la facultad. Sigmund Freud era un héroe. Al principio de su carrera había visto pacientes sin cobrarles un duro, y al final después de mucho esfuerzo se convirtió en el paradigma del Psicólogo Clínico.  También estaba el hecho de que mi madre había sido abusada por mi padre. Por tanto había una doble conexión. Doble motivo para ayudar, para continuar siendo un Quijote sin hidalguía. No me lo pensé mucho y concertamos una cita. Lo de la posibilidad de cobrar por la sesión se lo dejé al destino.

La señora parecía una dama de Elche, toda cubierta de joyas doradas con motivos religiosos. Tenía una expresión egregia, magnificada por la ‘permanente’ con la que su peluquera de barrio había decidido moldear su dañado cabello rubio de bote. Para resumir, el retrato que tenía enfrente daba unos aires de limpiadora de hospital venida a más. Yo la dejé hablar para que ganara confianza. Pero lo que pensé iba a ser una breve descripción introductoria de su problema se convirtió en una retahíla interminable e insufrible. Al principio tuve una gran compasión por ella. Su marido no le hablaba, no tenía ternura ni interés en ella. Decía que el hombre tenía una ‘personalidad doble’ cosa que yo nunca había escuchado, ni he visto en los veinte años que llevo dedicándome al oficio. Todo parecía dramático y era fácil empatizar con la doña, que sufría del abandono y ostracismo de su negligente marido. Pero para mi sorpresa, me fui dando cuenta que ella no reaccionaba a mis intentos de comunicar empatía, ni a mis esfuerzos por aclarar un determinado asunto, ni a nada parecido a un mínimo diálogo. Era como si yo fuera un cadáver al que ella tuviera que velar, un testigo pasivo de una crónica o monólogo que resumiera su vida con un Mario al que nunca pudo cantarle las cuatro verdades.

Ella seguía y seguía hablando, inundando la habitación con un mar de palabras vacías y la letanía de quejas y defectos que encontraba en su marido. Yo me sentía cada vez más anegado y con cada una de sus palabras me iba costando más y más tenerme a flote hasta que acabé por hundirme en un profundo océano de soledad y tristeza. Esto continuó así durante una eternidad. Al final todo lo que quedó de mí fueron las dos esferas de mis ojos  apuntando a la ominosa sirena. Todo lo demás se había disuelto en ese magma ácido y oceánico de recriminaciones e injusticias. Creo que fueron alrededor de tres horas cuando abruptamente dejó de hablar y dijo que ya había terminado. Se despidió de mí con una sonrisa de alivio y satisfacción, pero no recuerdo si me dio las gracias o fui yo el que se las dí a ella. Por supuesto, no sacó de su bolso ni una estampita de alguna de las múltiples vírgenes que colgaban de sus cadenas de oro. El cerrar del grifo de su boca y el abrir de la puerta para dejarla marchar, permitió que el océano de palabras vanas que anegaba mi mente y la habitación entera, fueran poco a poco retirándose dificultosamente para dejar a la vista una playa de afilados pedruscos negros en donde reposaban mis quebrados restos mortales.

De este modo concluyó mi intervención y nunca más la volví a ver. Mi madre no volvió a mencionármela. Y creo que nunca más me recomendó a otra de sus desgraciadas amigas. Supongo que ella quedó satisfecha con mi prueba de fuego ya que a partir de entonces instigó el hecho de que los honorarios son algo más que una recompensa material. Como reflexión, debo confesar que con el tiempo le he dado algo de razón a ‘el Calvo’. A lo mejor es que la Psicología Clínica cura sin hablar.

Como añadidura, ahora que me planteo el volver a esa tierra devota de sordos santos y vírgenes, me pregunto si tendré que reencontrarme con mis viejos pacientes de bolsillos vacíos y cuellos repletos de alhajas, y con ese paro estructural que es tan grande y viejo como la catedral.   

jueves, marzo 22, 2012

Desayuno Andaluz con 'La Vieja Fábrica'


Hay muchas cosas andaluzas que son universalmente conocidas. Lástima que no tengamos el valor de decir que por ejemplo estamos tomando un desayuno andaluz cuando medio planeta lo hace todos los días sin saberlo. Dicen que el desayuno es la parte más importante del día en cuanto a alimentación se refiere. Por tanto es indispensable comenzar el día con una tostada de mermelada de naranja andaluza para tomar la fuerza necesaria y salir como un cohete al trabajo.

'La Vieja Fábrica,' una factoría de mermelada sevillana que debía de dominar el mercado en Inglaterra desde hace mucho tiempo, por fín aparece en escena. Ayer compré estos botes en Waitrose, ese supermercado inglés tan dedicado a comprar productos auténticos haciendo justicia al que con tanto esfuerzo lo cosecha. Waitrose también tiene un sistema cooperativo que facilita la compra de acciones a sus empleados. Una gran empresa. Siempre hay productos andaluces de calidad al alcance de todos. ¡Gracias a la Vieja Fábrica por llegar a Inglaterra y gracias a Waitrose por confiar en los andaluces!

martes, marzo 13, 2012

Flavian en Leningrad


Flavian lleva toda su vida en Tollesbury, a orillas del Blackwaters. Su padre era un guaperas que dejó embarazado a medio pueblo hace ya tiempo, y él es uno de esos vástagos que el amor libre generosamente dio como ofrenda cuando la inocencia y la promiscuidad iban de la mano y desnudas. Como carpintero y último reducto de la resistencia hippie, Flavian presume de trabajar un par de días a la semana. El resto lo dedica a mejorar su barco, el 'Leningrad'. Sus manos son robustas y su sonrisa muestra el ancho anhelo de un celta de ojos aceitunados venido del sur. Él comenta que en Tollesbury cada vez es más difícil encontrar mujeres y que ya no se hacen fiestas como antes. Hace veinte años los londinenses venían a comprarse barcos en donde organizar orgías de fin de semana. Aunque esta moda pasó hace tiempo, Flavian sigue teniendo las mismas calenturas y sueños mojados que cuando era más joven, pero no se da cuenta que el mundo ha dado muchas vueltas y que las mujeres han cambiado. Ahora se elige pareja con más cuidado y se invierte en el futuro convirtiendo al presente en una rutina basada en la productividad y en el tedio. De hecho, su última conquista, más que una relación fue un intento de rescate. Ella era una heroinómana apaleada por todos los alcohólicos de la provincia, a la que intentó salvar sin éxito.

Tras estos tropiezos con los pudrideros de la City, Flavian se ha vuelto más taciturno y  volcado más hacia sí mismo.  Ahora invierte más en pensar y en encontrar defectos a esta sociedad de consumo mientras deja pasar el tiempo a base de porros y cerveza. A juzgar por el tufo que desprende, debió de haberse lavado a finales del año pasado, pero le salvan los profundos estratos de tabaco, marihuana y demás fragancias marismeñas que enriquecen su presencia libertaria.  Está claro que los seres auténticos como Flavian, sólo son respetados por los patos, ansares y demás fauna de las marismas de Wick. Cuando el barco esté acabado, Flavian se marchará de aquí y quién sabe qué puerto alcanzará. Ahí lo dejamos en su barco. Después de invitarnos a una taza de té en compañía de su perro Adam nos da la mano y una gran sonrisa. Muchas gracias por el té amigo, y que la suerte te acompañe.

La Central Nuclear de Bradwell


La central nuclear de Bradwell se encuentra en la península de Dengie, en la desembocadura del río Blackwaters en Essex. Como se puede apreciar en la foto, yo estoy colocado en la marisma de Wick en la localidad de Tollesbury, al otro lado del río. Esta central es una de las primeras del Reino Unido de diseño Magnox. Sufrió su apagón en 2002. Mucha gente que viven por aquí ni siquiera sabe que aquellos dos edificios enormes que se ven a lo lejos son dos reactores. 

Al pasar por estas marismas, nos hemos acordado de que en Japón han apagado todas sus plantas nucleares y que por eso quizás, el petróleo está otra vez por las nubes. ¿Qué vamos a hacer sin plantas nucleares? 

martes, marzo 06, 2012

El Fin de una Carrera

Le dejaron un mensaje en el contestador diciendo que Jack se había suicidado. El mensaje fue frío y breve, como una puñalada. Justo después de oír la voz telefónica empezó a desangrarse desde un punto de vista mental. Perdió contacto con lo inmediato, con lo que estaba pensando y haciendo, y tuvo una tremenda sensación de pánico, de terror existencial. Intentó hablar con alguien para entender mejor lo que había pasado, pero nadie contestó al teléfono. Pasaron horas de agonía en las que se vio abocado a repasar todo lo que había hecho, y mientras cada imagen y pensamiento producían el dolor más agudo, más incomprensible se volvía esta noticia. Revisando las notas no encontraba claros indicios, aunque examinando algunas cosas en detalle se podrían inferir algún grado de riesgo. Jack había dibujado a un niño pescando un ataúd sentado en el filo de la luna en cuarto menguante. También, había comentado que mientras dormía había imaginado cómo serían las cosas si él muriera, pero no había expresado deseos o planes de acabar con su vida. Era todo tan inesperado y doloroso. Su cara dulce y joven flotaba en la conciencia del psicólogo como una presencia ominosa. En cualquier caso, la sensación de estar anegado por la muerte era asfixiante y tras mucho tiempo intentando organizar la mente, los primeros deseos de morir, o más bien, de no continuar existiendo empezaron a aflorar por cada poro de su cuerpo. 

Las cosas empezaron a perder todo el sentido. Pensó sobre su carrera, truncada por esta tragedia. Pensó en lo vulnerable que era como persona y en su incapacidad para distanciarse emocionalmente del tema y de cómo todo lo que estaba haciendo y lo que pensaba hacer en los próximos meses había saltado por los aires. Sólo veía, llamas, explosiones, sangre y muerte. Sumido en esta extraña e inesperada situación, recibió una llamada. Harry, el enfermero, le dijo que los padres lo habían encontrado el martes por la mañana, colgado en su cuarto. ¿Cómo podía haber hecho una cosa así? Tenía novia, trabajo, estaba bien con los padres. Su mente le habría traicionado. No lo había visto suficientes veces y quizás Jack no había contado muchas de las cosas que atormentaban su joven alma antes de poder encontrar el apoyo suficiente para cambiar el rumbo hacia el desastre total. En cualquier caso, parece que decidió marcharse y dejar un bomba de relojería colocada estratégicamente para causar un enorme destrozo alrededor de su red social. 

Hubo que continuar con la vida normal, pero era imposible. A cada paso los pensamientos volvían y las emociones le despellejaban sin poderse defender. Después de varios días después de enterarse de la noticia, estaba moralmente hundido. No le quedaba energía para continuar con la farsa y hacer creer a todos que las cosas no habían cambiado en su vida. Pero algo había cambiado y mucho. Siempre había estado cerca de la tragedia, pero esto era como si una granada de mano le hubiera explotado en la cara. ¿Cómo iba a hacer frente a esta situación? 

Conforme iban pasando los días, los recuerdos fueron aumentando y hasta el acto más leve estaba cargado de un significado siniestro. Todos los que habían ido cayendo por el camino de la vida empezaron a salir de sus tumbas. Amigos y familiares. Al mirar hacia el lugar donde Jack se solía sentar cuando venía a verle, le venía un tremendo tufo a muerte y poco a poco notó cómo la habitación y todo cuanto la memoria fuera capaz de poner en contacto, acababa impregnándolo del olor a difunto. Memorias recurrentes, y ráfagas de emociones vertiginosas lo separaban más y más de lo cotidiano para ponerlo al borde de un precipicio de inexacta profundidad. ¿Cuánto tardaría en caer? No lo sabía. No sabía cuánto era de responsable, no sabía qué pensaban los demás, no sabía qué había pasado. Todo eran preguntas y más preguntas. Había que esperar un desenlace. 

Jack apareció el viernes por la tarde, como de costumbre, aunque lógicamente el psicólogo pensó que era una aparición y por poco sufrió un colapso. Después de recuperado el aliento y ambos sentados en sus correspondientes lugares, Jack comenzó con su actualización semanal. Le contó que su jefe se había suicidado. Al parecer el hombre era de la familia y los padres de Jack lo habían encontrado muerto después de haber pasado el fin de semana con él en el campo. El lunes siguiente habló con Harry, el cual se disculpó por el error del mensaje. Todo quedó un poco más claro, pero él no pudo evitar seguir preocupándose por Jack. Al fin y al cabo, alguien cercano a él se había suicidado. Para Jack, era el principio de otro capítulo en la tortuosa senda de la psicoterapia. Para el psicólogo, fue el principio del fin de su carrera.

jueves, marzo 01, 2012

De Aquellos Polvos...


Autor: Rafael Sanmartín Ledesma

Este libro que Rafael Sanmartín ha publicado recientemente es una obra ambiciosa e impresionante. No es solamente una crónica original de los comienzos de la autonomía de Andalucía en los años inmediatamente anteriores a su reconocimiento como Comunidad Autónoma, sino una controvertida integración de toda la evidencia histórica disponible para poder entender mejor dónde estamos ahora y porqué. Rafael habla desde una posición de autoridad y a la vez  autobiográfica. Porque este hombre ha vivido en sus carnes mucho de lo que se puede considerar como los primeros pasos de la democracia en Andalucía, con todas sus paradojas y complejidad. El libro refleja entrega y pasión. Hay momentos en los que uno puede sentirse perplejo y quizás no del todo conectado con el hilo argumental si no se conoce al detalle el progreso y cambios acontecidos en Andalucía en los últimos 40 años. Es posible que el contacto directo con la realidad social y política haya influido y dejado una profunda marca emocional en  Rafael, ya que él mismo ha sido un activo ciudadano que ha vislumbrado por sí mismo los entresijos y mecanismos del poder. Los fenómenos históricos, políticos y psicosociales que  Rafael narra parecen no haber hecho mella en su conciencia y entrega a la causa andaluza. Es más, da la impresión de que Rafael ha permitido imbuirse de Andalucía hasta el tuétano. Sus profundización en la contradictoria naturaleza de la Autonomía Andaluza le ha permitido formularse preguntas difíciles como: ¿Cómo es posible que un partido político como el PSOE-A se convierta en el principal opresor de nuestra tierra? ¿Es concebible que España continue una guerra sin cuartel contra Andalucía después de tantos años de conflicto? Rafael responde a estas preguntas de manera magistral. 

Es dificil ser un cronista de un proceso histórico que parece llevar varias corrientes a diferentes niveles de profundidad. Y es arriesgado ser un historiador y periodista de un país que está acosado por conspiradores que viven dentro y fuera de nuestra tierra. Desde Inglaterra te mandamos un saludo y te agradecemos enormemente el valeroso y hercúleo esfuerzo que has hecho por juntar tantas cosas dispares y disparatadas que nos han sucedido a los andaluces desde hace tanto tiempo. Tus palabras derrochan ingenio y esperanza. No muestras ira ni desprecio hacia nuestros enemigos y tus razonamientos son de un nivel intelectual altísimo. Has hecho un gran trabajo del cual espero los andaluces puedan hacer uso. Todo andaluz/a que lea este libro se sentirá más andaluz/a si cabe, y el escéptico encontrará mil y una evidencias que le conducirán hacia el reconocimiento de Andalucía como un ente sociopolítico y cultural perfectamente definido que sufre un constante acoso y derribo por parte del poder dominante. A nivel personal creo que regalaré a todo andaluz y/o interesado en Andalucía esta maravillosa obra.

miércoles, febrero 22, 2012

Entrevista Radiofónica en el Programa 'Desde Jayyán'



El viernes pasado tuve la suerte de ser invitado a hablar por la radio de la Universidad de Jaén. Uniradio, en su programa 'Desde Jayyán' dirigido por Manuel Ochando, ofrece todos los viernes de 12 a 14pm una buena exposición de temas andaluces, invitando a todos aquellos que quieren aportar su grano de arena a la divulgación de nuestra cultura. A mí se me invitó como emigrante andaluz para dar una breve visión desde Inglaterra. La conversación fue telefónica y Manuel tuvo la amabilidad de narrar una breve reseña biográfica de mi vida en mi país de acogida. El programa ha sido acogido con gran interés por los oyentes. Resulta vergonzoso que Canal Sur en su versión TV y Radio no permita la presencia de andaluces andalucistas. Andalucía está gobernada por traidores que hacen todo lo posible por enmudecer a todo el que no desea subordinarse al poder central. Esperemos que esto cambie poco a poco y la población se vaya enterando de cómo el PSOE y el PP les toma el pelo.

Mi intervención ocurre a partir del minuto 84 aproximadamente. Aquí podeís encontrar el fichero de audio (podcast) de la entrevista y de todas las grabaciones de programas anteriores.

http://uniradio.ujaen.es/programas/desde-yayyan/podcast

domingo, febrero 19, 2012

Psicología Aplicada a la Astronáutica



He encontrado un artículo en The Psychologist sobre astronáutica que me ha ayudado a comprender mejor cómo la ciencia trabaja. Me sorprende ver que según el artículo, los psicólogos de la NASA no sólo no tienen conocimientos para proporcionar psicoterapia a los astronautas en sus misiones, sino que tampoco tienen ningún plan en contratar a aquéllos que saben del tema. Está claro que los psicólogos contratados no son clínicos y temen perder el control o el trabajo si viene alguien que sepa más que ellos. Es risible ver que incluso no mencionan el rol de un clinico en una tripulación. Está claro que no saben nada de medicina ni de psicología clinica. Dice Walt Sipes uno de los afortunados en trabajar como psicólogo en la NASA que los astronautas son gente sana, pero ¿cómo explica entonces que haya habido que abortar misiones debido a problemas de salud mental? Está claro que el señor Sipes no sabe nada de salud mental, ni quiere saber. Parece que más bien se preocupan por labores más específicas como ergonomía y teoría de las decisiones o sobre la percepción en caso de emergencias. Todos estos campos son más apropiados para un psicólogo industrial o incluso experimental. Pero ignorar al psicólogo clínico en situaciones de este tipo conlleva un gran riesgo. Muchas misiones se abortan y cuando se informan a los medios de comunicación lo que ha pasado, se publican razones que no son psicológicas, sin embargo, los que están cerca de la NASA, ESA y otras agencias saben que el factor humano es lo que ha fallado. Por ejemplo, la vuelta temprana de la misión rusa, Salyut 7 en 1985, se debió a factores psicológicos. La línea oficial fue problemas de apendicitis...nada se dijo sobre depresión, aunque al final los astronautas confesaron el tema más tarde. 

Otro aspecto ridículo que veo en este artículo es cuando el autor Dr Jarrett describe las dificultades existentes en tripulaciones con astronautas de varias nacionalidades y describe únicamente a los rusos como generadores de problemas. Los americanos son siempre los buenos. Parece mentira que una publicación como esta se muestra tal grado de prejuicio. Asímismo, el ejemplo que he dado del Salyut 7 es el único dado por el artículo y no se mencionan fallos similares por parte de la NASA... Esto sugiere una gran incapacidad para reconocer errores y limitaciones. 

Por último, es de algún modo reconfortante ver que los problemas que genera el poder afectan a todo el mundo y en cualquier circumstancia. No sólo los políticos andaluces y españoles son un desastre. Nadie que tiene poder quiere abandonarlo y dejar entrar a los psicólogos en la astronáutica es dejar un espacio de poder a gentes que pueden tener un gran peso estratégico en las decisiones. Esto ocurre típicamente en el ejército también, donde los puestos donde más se necesitan psicólogos están ocupados por personal sin conocimiento alguno de principios psicológicos. La psicología sigue siendo considerada peligrosa y se le tiene miedo. Resulta paradójico que esto sea así en el siglo XXI. Estos prejuicios seguramente nos llevarán a grandes errores y tragedias ya que la globalización permite el efecto dominó a gran escala. Si la mente, que es el instrumento científico más importante que el humano tiene, no se somete a escrutinio jamás podremos hablar de ciencia. De hecho, la ciencia todavía no ha nacido.

Referencias: Christian Jarret, New Horizons, en The Psychologist, Diciembre 2008, vol 21, numero 12, páginas 1018-21

Hay que Demostrar los Sentimientos


No es fácil leer la mente de las personas. Por eso, si uno no expresa lo que siente, los demás no pueden saber lo que ocurre. Para colmo, si uno no se expresa tampoco alimenta emocionalmente a los demás, ni se motiva uno para dirigir su conducta hacia el objetivo más básico que es la supervivencia: de este modo, si uno quiere vivir tiene que expresarse. Hagámoslo sin miedo: Viva Andalucía!!!

miércoles, febrero 01, 2012

Interesantes Jornadas en Sevilla, éste Sábado


Los organizadores y participantes de estas jornadas nos deleitarán con una aproximación científica a la Historia de Andalucía, un método escasamente conocido entre los que han intentado decirnos lo que hemos sido y lo que somos los andaluces. Esperamos vuestra presencia.

domingo, enero 22, 2012

Belleza Andaluza en Guadalupe



Esta foto fue tomada en Noviembre de 2011 desde el Parador de Guadalupe. Este municipio que en andaluz significa 'río de lobos' es muy andaluz. Sólo hay que pasear por sus calles y ver elementos andaluces dando  personalidad a este frondoso lugar. Elementos moriscos y judíos nos asaltan por doquier. El mismo Parador es un ejemplo de la herencia andalusí de este lugar. Esperemos que algún día Badajoz se una a la Nación Andaluza otra vez.